8 dic 2010

¿Pudo ser la estrella de Belén un ángel?

Desde cientos de años la tradición cristiana nos presenta el fenómeno de la estrella de Belén como un evento celestial milagroso que anuncio el nacimiento de Jesús a unos sabios del oriente. Pero quizás este evento no tuvo un marco astrológico o astronómico como nos las han presentado hasta ahora.

En el evangelio de Mateo capitulo 2 del versículo 9 al 10 leemos:

9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

Lo primero que llama poderosamente la atención es la segunda parte del versículo 9 es el comportamiento de esta “estrella” que no es común en los astros celestes. Es muy improbable que un astro celeste señale un lugar en la tierra con tal exactitud, pero más asombro es que iba “delante” de ellos.

Esta no fue la primera vez que a estos sabios, mal llamados magos, habían visto la estrella, en el versículo 2 del mismo capitulo se dice: “… Porque su estrella hemos visto en el oriente…”. Todo el contexto del relato da entender que esta “estrella” se les había aparecido en oriente y la volvieron a ver luego de la visita al rey Herodes.

En el versículo 7 dice "Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;" Herodes le pregunto "cuando saldría la estrella", al parecer solo los Sabios la vieron y sabían cuando iba a aparecer, si hubiera sido un evento astronómico todos los habitantes de ese tiempo y región lo hubieran visto.

Podría ser que la "estrella" en la primera vez que se la apareció a los sabios le dio instrucciones de cuando la volverían a ver (?).... quizás.

El versículo 10 continua el relato: “Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.” Al ver la estrella, posiblemente mas cerca, se alegraron.

El comportamiento de esta “estrella” esta distante ser normal. Desde años hay teorías que tratan de ubicar este fenómeno como algún evento astronómico desde el paso de un cometa, una súper nova, la conjunción de planetas y ya como último recurso un evento milagroso sin precedentes, pero solo son teorías, nada concreto.

Si leemos con cuidado esta “estrella” tiene hasta personalidad. En la biblia se les llama estrellas a los ángeles.

Con los términos estrellas y Luceros se designan a ciertos gobernantes y personas ilustres de la tierra (Is 14.4, 12s; Dn 8.10), o habitantes de los cielos (Ángeles).

Cristo se le llama la estrella resplandeciente y el lucero de la mañana (2 P 1.19; Ap 22.16). Los ángeles de las iglesias de Asia Menor reciben el nombre de estrellas (Ap 1.16, 20; 2.1; 3.1). Los ángeles caídos y los creyentes apóstatas se presentan como estrellas caídas (Ap 8.10; 9.1; 12.4).

En cuanto a Cristo, se dice que fue «visto de los ángeles» (1 Ti 3.16). Predicen (Lc 1.26–33) y anuncian su nacimiento (Lc 2.13), le protegen en su infancia (Mt 2.13), le asisten en la tentación (Mt 4.11), están listos para defenderle (Mt 26.53), le confortan en Getsemaní (Lc 22.43), remueven la piedra del sepulcro (Mt 28.2), anuncian la resurrección (Mt 28.6) y la Segunda Venida (Hch 1.10, 11).

Como podemos leer los ángeles estuvieron involucrados muy de cerca en la misión de Jesús en la tierra, así pues, no esta completamente fuera de lugar dar la posibilidad que la estrella de Belén haya sido un ángel que  anuncio, guio y señalo el lugar exacto del Nacimiento de mi Señor a unos sabios de oriente; esto explicaría y le daría mucho mas sentido al extraordinario comportamiento de “la estrella de Belén”... o mejor dicho al "Angel de Belen"?

Bendiciones.

1 comentario:

Roberto257 dijo...

Comparto tu opinión. Y aunque falta tanto para la fecha, ¡Feliz Navidad!