Fueron eternas las horas que pasó aferrado a un bidón el pescador progreseño (Progreso, ciudad portuaria de Yucatán,México) Tomás Noh Chan, quien naufragó con otros compañeros y ahora da testimonio de un cambio en su vida: antes del accidente no profesaba religión alguna y ahora, afirma, ya cree en Dios.
De 20 años de edad, Tomás Noh cuenta que de milagro logró sobrevivir, pues junto con su compañero Jorge Martín Contreras pasó 16 horas agarrado a un bidón en alta mar tras el naufragio de la lancha “Mulmeyá III”, que se hundió con otros tres pescadores, uno de los cuales falleció y otro está reportado como desaparecido.
—Lloramos porque sentimos que nos ibamos a morir. No soy católico, ni profeso ninguna religión, pero ahora creo en Dios, existe y por eso me salvé —afirma el pescador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario