9 jul 2008

La Inquisición española tiene un hueco entre los horrores de Guantánamo

( 20minutos. / ACPress.net) Los presuntos terroristas, que pasan meses y años recluidos en la prisión de Guantánamo nortamericana instalada en Cuba a la espera de juicio, son sometidos a torturas heredadas de los episodios más oscuros de la humanidad.

Durante esta pasada semana se supo que algunas de las prácticas que se desarrollan actualmente en el presidio norteamericano tienen su origen en los interrogatorios de la China comunista de Mao, pero también de la Inquisición española.

Para los "interrogatorios agresivos" que los soldados norteamericanos realizan, se usa la "cura del agua". Consiste en cubrir con un paño las vías respiratorias y cubrirlo de agua. Al respirar, la víctima no sólo experimenta una sensación de ahogo insoportable, sino que se van encharcando poco a poco los pulmones, lo que produce poco a poco daños cerebrales y secuelas físicas graves, en muchos casos la muerte.

TENDIDOS, BOCA ARRIBA Y CON LOS BRAZOS EN CRUZ
La tortura resulta especialmente cruel desde el momento en que los espasmos por la sensación de ahogo son tales que las víctimas, tendidas boca arriba, atadas (y con los brazos en cruz en tiempos de la Inquisición), se rompen los huesos de las extremidades al intentar liberarse.

En un experimento propuesto por la revista Vanity Fair, el escritor Christopher Hitchens aceptó someterse a la prueba. La primera serie sería de 15 segundos con la cara cubierta y 30 de interrogatorio, para ir subiendo el tiempo de tortura poco a poco. No aguantó siquiera la primera serie.

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