HEUERSDORF (ALEMANIA)(AFP/ACPress.net)Las piedras de un templo de 750 años de antigüedad han emprendido un viaje de 12 kilómetros desde Heuersdorf, al sur de Leipzig (este de Alemania). El objetivo de este traslado es que la compañía minera Mibrag pueda extraer el lignito que se encuentra bajo sus cimientos.Es todo un símbolo de los tiempos que corren: ante el negocio y el dinero, hay iglesias que cambian sus cimientos.
La espectacular operación consiste en separar el edificio, de 660 toneladas de peso, de sus cimientos para transportarlo en dos plataformas sobre ruedas hasta la aldea de Borna, donde llegará el 31 de octubre.
La iglesia de piedra, de 20 metros de alto y 14,5 metros de ancho camina a una velocidad de dos kilómetros por hora.
Alrededor de 200 personas y 40 compañías participan en este proyecto, cuyo coste asciende a 3 millones de euros.
Después de batallas jurídicas, los 59 habitantes de Heuersdorf se ven obligados a trasladarse e instalarse en las aldeas cercanas.
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