10 nov 2010

Haiti se recupera de Tomás con ayuda de ministerios

Los campamentos en Haití sobrevivieron al Huracán Tomás. La tormenta de categoría uno no provocó los fuertes vientos que muchos temían. Lo que sí causó fueron fuertes aguaceros, inundaciones y preocupación de que la bacteria del cólera se extienda.

El Huracán Tomás soltó las peores lluvias en Leogán. David Darg del ministerio Operación Bendición comenta: “La ciudad no tiene tregua. Fue el epicentro del terremoto y ahora terribles inundaciones. Fue la ciudad que tuvo las peores inundaciones tras el huracán Tomás”.

A varias millas, Alicia Pierre está feliz de que su casa aún esté en pie, a pesar de que está dañada. Ella es una sobreviviente del huracán: “La lluvia empezó en la noche y empapó todo, incluso mi casa. No tenía a donde ir”.

Agua para todos

Tras el paso del Huracán Tomás y de las inundaciones, ahora todos se enfocan en asegurar que la gente de Haití tenga agua potable. Operación Bendición ha instalado sistemas para filtrar agua en áreas remotas de Puerto Príncipe desde el terremoto de enero.

Ahora el equipo empacó uno de esos sistemas, junto con cajas de cloro y lo envió a la región de San Marc. Ahí se encontró gente como Eduard Yenkens, un habitante de esta región: “Ella está muerta. Tomó un poco de agua y se murió. Muchos problemas. Mi amigo, también murió. Mi primo... murió”.

El y muchos otros han visto seres queridos morir por el brote de cólera. Pero los temores menguaron cuando la inundación cedió. David Darg otro de los lugareños afectados comenta: “Estuvo peor. Toda esta área parecía un lago. La buena noticia es que el agua cedió. Lo preocupante es lo que el agua dejó”.

San Marc, el corazón del brote de cólera

El Puerto Kno, a 15 millas al norte de San Marc, es el corazón del brote de Cólera. En este lugar había un riachuelo que ya estaba contaminado, pero todo se inundó con el Huracán Tomás. Hace sólo algunas semanas... Esa era el agua que la gente había estado tomando.

El sistema purificador toma del río 10 mil galones de agua al día... Y la vuelve potable. Eso es vital para esta comunidad. Los niños corren a llenar sus recipientes poco después que Operación Bendición termina la instalación.

“El cólera empezó en esta área. Hace dos semanas en esta aldea veíamos gente ser traida en camillas. La gente se estaba muriendo aquí. Eso hizo que la inundación fuera más seria”, dice Darg.

Antes de salir, Operación Bendición distribuye cloro a las mil familias que viven en este lugar, lo que les ayudará a limpiar sus casas… y potencialmente a salvar vidas.

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