11 nov 2009

Benedicto XVI anima a «rezar por los muertos» e «interceder por su salvación eterna»

Aprovechando la celebración del día de todos los Santos, previa al día de los Difuntos que celebra la iglesia católica, Benedicto XVI recordó a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro que «la manera más apropiada de recordar a los difuntos es rezar por ellos».

Benedicto XVI, antes del tradicional Angelus, recordó algunas de las enseñanzas básicas sobre la muerte y la esperanza católicas. «Quisiera invitaros a vivir esta fecha según el auténtico espíritu cristiano», dijo el Papa, «es decir, en la luz que proviene del Misterio pascual. Cristo ha muerto y ha resucitado, y ha abierto el camino a la casa del Padre, al reino de la vida y de la paz. Quien sigue a Jesús en esta vida es acogido donde Él nos ha precedido», añadió.

El pontífice hizo referencia a las visitas a los cementerios en estos días, animando a sus fieles a recordar que «en las tumbas reposan sólo los restos mortales de nuestros seres queridos, en la espera de la resurrección final. Sus almas, como dice la Escritura, ya están en las manos de Dios». Para el Papa, «el modo más apropiado y eficaz de honrarlos es rezar por ellos, ofreciendo actos de fe, esperanza y caridad», explicó. «En unión al sacrificio eucarístico, podemos interceder por su salvación eterna y experimentar la más profunda comunión, en la espera de volver a encontrarnos con ellos, gozando del Amor que nos ha creado y redimido», afirmó el Pontífice.

Estas ideas católicas chocan frontalmente con el cristianismo protestante, que entiende que sólo Jesús es el intermediario entre Dios y los hombres, incluyendo sus méritos en cuanto a establecer el perdón y una relación con Dios en la Tierra y en la eternidad, por lo que los rezos a los difuntos se ven como contrarios a este papel único de Jesús y contrarios a la Biblia.

Con estas manifestaciones, el actual Papa católico sigue manteniendo su línea doctrinal que remarca dogmas católicos radicalmente contrarios al protestantismo (ver Benedicto XVI: «La Iglesia católica, la única que puede interpretar la Biblia»)

HISTORIA DE UNA TRADICIÓN
La iglesia católica celebra al llegar el mes de noviembre el «Día de Todos los Santos», de acuerdo a la tradición instituida por el papa Urbano IV. La iglesia católica considera ´Santos´ a quienes se han dedicado durante su vida a la fe. Esta dignidad es potestad del Papa, luego de que se comprueba que los candidatos practicaron virtudes con heroicidad y han realizado milagros.

El papa Bonifacio IV, entre el 609 y 610, consagró el Panteón en Roma a la Santísima Virgen y a todos los mártires, dándole un aniversario. Gregorio III (731-741) consagró una capilla en la Basílica de San Pedro a todos los Santos y arregló el aniversario para el 1 de noviembre. Gregorio IV extendió la celebración del 1 de noviembre a toda la iglesia, a mediados del siglo IX. La vigilia parece haber sido llevada a cabo antes que la misma fiesta. Y la octava fue adicionada por Sixto IV en el siglo XV.

Fuente: La Razón. Redacción: ACPress.net.

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