El alcalde de la populosa ciudad de El Alto anunció el jueves la clausura de 2.000 bares y burdeles después de que airados vecinos destruyeran e incendiaran 46 de esos locales en tres días de protestas callejeras que rebasaron a la policía.Fanor Nava, alcalde de El Alto, ciudad vecina de La Paz, dijo que el Concejo Municipal aprobará una norma para cerrar esos establecimientos ante la amenaza de vecinos y colegiales.
La normativa aplicará horarios de funcionamiento y aquellos locales no podrán funcionar a menos de 500 metros de escuelas y colegios, dijo Nava.
Las protestas comenzaron el lunes en la noche y concluyeron el miércoles. La turba prendió hogueras en medio de las calles con muebles y con todo lo que encontró en las cantinas y prostíbulos saqueados ante la impotencia de la policía.
Vecinos y estudiantes atribuyeron el aumento de la delincuencia al incremento de bares y burdeles en esa ciudad de unos 800.000 habitantes, una de las más pobres de Bolivia. Varios sospechosos como delincuentes han sido linchados en El Alto en el pasado.
La protesta coincidió con el cuarto aniversario de una rebelión popular en esa urbe que derivó en la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en octubre de 2003 tras la muerte de 63 personas durante manifestaciones callejeras.
Nava dijo que unas 2.000 cantinas y prostíbulos son ilegales. El jueves un grupo de estudiantes inició una huelga de hambre reclamando la renuncia de Nava al que acusaron de actuar con demora.
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