30 abr 2009

La Nebulosa Jesucristo

Como aficionado a la astronomía nunca dejo de maravillarme de la creación de Dios, el infinito y vasto universo, tan grande como su amor.

El diario online británico Telgraph publico las más impresionantes fotografías captadas por el telescopio espacial Hubble a lo largo de su historia, en una de ellas aparece fotografiada la Nebulosa NGC 2264, o la Nebulosa Cono, la cual algunos llaman Nebulosa Jesucristo, por su silueta:





Anteriormente ya habían fotografiado "La Mano Cósmica" en el espacio, la cual ya muchos llaman la Mano de Dios (ver aquí)

Sony podría retirar el juego que ofende a los hindúes


El éxito del juego Hanuman: Boy Warrior en la India había generado las protestas de varias asociaciones hindúes, ofendidas por el trato que daba el juego a una de las deidades de su religión. Hanuman fue lanzado en la India hace unas semanas siendo el primer desarrollo orientado al mercado indio por parte de Sony, convirtiéndose en un éxito de ventas por encima de todas las expectativas.

Hoy, Rajan Zed, presidente de la Sociedad Universal del Hinduismo, ha emitido una nota de prensa en la que anuncia que Sony considerará la posibilidad de retirar el juego de las tiendas, atendiendo a las peticiones de esta sociedad, la primera en alzar la voz, que no tardó en ser secundada por otras congregaciones hindús como el Foro del Despertar Hindú, organización a la que un portavoz de Sony, Keita Sanekata, respondió afirmando que "revisaremos este asunto y os responderemos cuanto antes".

En la misiva escrita por el Foro del Despertar Hindú, su presidente argumentaba que "usar una figura sagrada de la religión hindú, es decir, de los hindúes, es algo muy cuestionable para los mil millones de hindúes en todo el mundo".

El Amor y La Presión

Llegar a casa y recibir el abrazo del hombre o la mujer que uno ama reduce la presión arterial precipitada por una jornada laboral estresante, señala un nuevo estudio.

La investigación realizada por la Universidad de Toronto y dada a conocer durante una reunión de la Asociación Estadounidense del Corazón, monitoreó a 216 hombres y mujeres a lo largo de un año.

Todos tenían entre 40 y 65 años y habían estado viviendo en pareja durante los últimos seis meses. Al comienzo del estudio, se monitoreó la presión sanguínea de los participantes a lo largo de 24 horas, durante un día laboral.

También se asesoró el nivel de stress que cada uno enfrentaba en su trabajo. Y a través de otra prueba se evaluó la "cohesión marital" de los mismos.

El estudio encontró que aquellos que tenían trabajos demandantes, pero también tenían contención conyugal, vieron decaer levemente su nivel de presión arterial.

Mientras que aquellos con trabajos estresantes que no contaban con apoyo en casa, padecieron el esperado aumento de presión.

Los científicos a cargo del estudio señalaron que estos resultados son significativos, en vista de que la presión sanguínea suele subir naturalmente con el paso de los años.

Fuente: BBC. Redacción: ACPress.net

La Biblia siempre tiene la razón y habla continuamente de la importancia de amar. EL amor si tiene efecto en todas las áreas de nuestra vida. Muchos males que hoy aquejan a la humanidad están enraizadas en la amargura, el odio y el resentimiento. Que te parece si hoy, cuando llegue a casa, le estabilizas la presión arterial a aquellos que viven contigo, un un cálido abrazo? Pruebalo, es buen remedio.

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.

No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.

El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá.
I Cor 13:4-8

29 abr 2009

Muere en accidente automovilístico la hija del reverendo "Yiye" Ávila


La pastora Noemí Ávila Talavera, hija del reverendo José Joaquín "Yiye" Ávila, falleció ayer, martes, en un accidente automovilístico en Venezuela.

De acuerdo con el portal de noticias peruano "Orbita", el accidente ocurrió mientras la pastora manejaba en la carretera de Maturín hacia Anaco, en Venezuela, donde realizaba servicio pastoral. No se informaron las circunstancias del accidente ni cuántas personas se vieron afectadas.

Se espera que hoy se den a conocer los detalles del traslado del cuerpo a la Isla y los servicios fúnebres a efectuarse.

Esta es la segunda hija que "Yiye" Ávila pierde en forma abrupta. Carmen Ilia Ávila fue asesinada por su esposo hace dos décadas. Le sobrevive otra hija, llamada Doris. El reverendo, a su vez, sufrió un derrame cerebral en octubre del año pasado, pero se recuperó y siguió al frente del Ministerio Cristo Viene, que fundó en Camuy.

Como un papalote

Los ingenieros contratados para construir un puente de suspensión sobre el río Niágara enfrentaron un serio problema: cómo llevar el primer cable de un lado del río hasta el otro. El río era demasiado ancho como para tirar un cable al otro lado y excesivamente rápido para ser cruzado en bote.

¡Al final un ingeniero trajo una solución! Con un viento calmado y favorable, se alzó un papalote y se le dejó ir río arriba y aterrizar en el lado opuesto. Atado al papalote había un cordel muy liviano, ensartado a la punta de modo que ambos extremos del hilo estaban en las manos del que volaba el papalote. Una vez que este estuvo en las manos de los ingenieros del otro lado, ellos quitaron el papalote del cordel e hicieron una polea. Una soga fina estaba atada a una de las puntas del cordel original del papalote y fue tirada del otro lado del río. Al final de ella, había una pieza de soga que también fue tirada al otro lado y así continuó hasta que un cable lo suficiente fuerte como para aguantar el cable de hierro que sostendría el puente, pudo ser arrastrado a través de las aguas.

¡Deja que tu fe se remonte como un papalote! Déjaselo a Dios, creyendo que él podrá y te ayudará. Cuando vinculas tu fe desatada con paciencia y persistencia, tendrás lo necesario para enfrentar potencialmente cualquier problema.

Santiago 1:3-4 (La Biblia al Día)
¡Porque la paciencia crece mejor cuando el camino es escabroso! ¡Déjenla crecer! ¡No huyan de los problemas!...

Tomado de: El libro devocionario de Dios para jóvenes.

SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

Término que se usa para referirse a la futura manifestación gloriosa de Jesucristo, cuando vuelva para iniciar los últimos actos de redención y juicio. No aparece en la Biblia, pero está implícito en pasajes como Heb 9.28 («aparecerá por segunda vez»).
Este segundo advenimiento de Jesús se describe con las siguientes palabras griegas:
1. Parusía (presencia, 2 Co 10.10; o llegada). Se usaba en el mundo helénico para describir la llegada aparatosa de un emperador o rey, pero en el Nuevo Testamento únicamente describe la Segunda Venida.

2. Apocálypsis (descubrimiento, • Revelación), término que alude al momento cuando el señorío que Jesucristo goza ahora a la diestra del Padre se hará patente en el mundo; habrá un apocálypsis de su gloria y poder, es decir, el descubrimiento de su exaltación al mundo (1 Co 1.7; 2 Ts 1.7; 1 P 1.7, 13; 4.13).

3. Epifanía (aparición, manifestación visible), término que figura en 2 Ts 2.8; 1 Ti 6.14; 2 Ti 4.1, 8; Tit 2.13; y también se usa en 2 Ti 1.10 para referirse a la primera venida de Jesús.

LA SEGUNDA VENIDA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

A través del Antiguo Testamento, es Dios quien siempre viene al hombre. A partir del Edén y por toda la historia de Israel, Dios se revela a su pueblo en muchas formas: por ángeles o teofanías, por los acontecimientos sobresalientes (por ejemplo el éxodo) y por la palabra profética. La expresión «el • Día de Jehová» significaba una visitación especial de Dios a su pueblo, y se aplicaba no solo a juicios transitorios sobre Israel y sus vecinos, sino también al gran día terrible y final en que habría salvación para los que invocaron el nombre del Señor, y castigo para los altivos y soberbios (cf. Is 2.12; Jl 2.28–32).

El concepto del • Mesías en el Antiguo Testamento abarca títulos como profeta, rey eterno, sacerdote, siervo sufriente (• Siervo de jehová) e • Hijo del Hombre. Esta última figura es la más intrigante de todas, especialmente para nuestro propósito aquí. El Hijo del Hombre ha de venir sobre las nubes para imponer sobre la tierra un reino de justicia, el cual compartirá con sus santos, su pueblo (Dn 7.18, 22). La combinación de todos estos conceptos del Mesías resultaba incomprensible para los profetas del Antiguo Testamento, como también para los contemporáneos de Jesús. ¿Cómo podrían combinarse todas esas características en un solo personaje? Este misterio no se aclara sino hasta la enseñanza de Jesús en los Evangelios. Lo que se conceptuaba en el Antiguo Testamento como una sola venida del Mesías llegaba a convertirse en dos venidas, según la enseñanza de Jesús.

LA SEGUNDA VENIDA EN EL NUEVO TESTAMENTO

El Nuevo Testamento se refiere a la Segunda Venida como «la esperanza bienaventurada» (Tit 2.13), tema que aparece unas trescientas veces repartidas en casi todos los veintisiete libros.

En la enseñanza de Jesús

Aunque muchos eruditos estudiosos de la escatología (la doctrina de los tiempos futuros) ponen en tela de juicio la Segunda Venida como acontecimiento histórico, es claro que Jesús la anunció. Al principio del siglo XX, J. Weiss y A. Schweitzer abogaron por una interpretación completamente escatológica de la enseñanza de Jesús y afirmaron que este esperaba que el • Reino de Dios y el Hijo del Hombre (un tercero) viniera durante su estancia terrenal (cf. Mt 10.23), postura que impugna la veracidad de los evangelistas. C.H. Dodd, en cambio, formuló la postura de la «escatología realizada», que afirma que las bienaventuranzas «finales» se experimentan ahora mismo y que no hay una consumación literal del proceso humano. (Dodd modificó luego este último detalle). Pero la enseñanza neotestamentaria no sostiene ninguno de estos dos extremos, aunque pudiera haber algo de verdad en los dos.

La base de la Segunda Venida se encuentra en muchos pasajes de los Evangelios, especialmente en el discurso escatológico de Jesús (Mc 13 //). Jesús se refiere a sí mismo como el Hijo del Hombre que vendrá en la • Gloria de su Padre con los • ángeles (Mc 8.38; 13.24–27; 14.62 //; Jn 14.3, 28).

Aunque algunos eruditos tergiversan estos pasajes, no es posible eliminar de los • Evangelios todo vestigio de una Segunda Venida. La misma abundancia de referencias al tema hace improbable que los apóstoles crearan esta doctrina. Es obvio que existe una dificultad en los dos dichos de Jesús que indican una venida muy pronta: antes que los discípulos recorrieran las ciudades de Israel (Mt 10.23) o antes de que algunos de sus oyentes murieran (Mc 9.1 //; • Generación), pero es factible explicar que estas profecías se cumplieron en la muerte y resurrección de Jesús; porque estos hechos fueron una manifestación sobresaliente del Reino, por los cuales Jesús triunfó sobre Satanás y sobre la muerte. Además, por esos hechos Jesús fue proclamado el • Señor del cielo y la tierra (Mt 28.18). En otras palabras, el acontecimiento fundamental del Reino es la muerte y la resurrección de Jesús, no su parusía.

Si Jesús enseñaba una Segunda Venida, surge la pregunta: ¿esperaba Él un período entre su • Ascensión y su parusía? Algunos eruditos insisten en que no, en vista de que Mt 10.23; Mc 9.1; 13.30 // hablan de un regreso inmediato. Su argumento es así: Jesús esperaba regresar casi inmediatamente y cuando no apareció, la iglesia cambió la idea de un regreso inmediato por la de una tarea misionera, con el resultado de que la parusía fue postergada. Pero es inaceptable este concepto de la iglesia y la formulación de sus doctrinas en vista de los siguientes hechos:

1. Jesús sí enseñaba que habría un período entre el fin de su ministerio y la parusía (Mc 13.10; cf. Mt 24.14). Tal espera está implícita en las parábolas del Reino, especialmente en aquellas que hablan de la ausencia de la figura central del relato (Mt 24.45–51; 25.1–13, 14–30). Sin el regreso del Señor, la parábola quedaría trunca, porque la entrega de responsabilidades al principio demanda el desenlace de los galardones al final. Así también lo que Jesús empezó a hacer quedaría trunco si no volviera a completar el proceso.

2. Jesús fue proclamado Señor del cielo y de la tierra (Mt 28.18), lo que significa que con su exaltación el evangelio rompe los límites nacionales de Israel y asume características universales. Resulta lógico entonces que el señorío de Jesús se proclamase en todo el mundo para que la oferta de perdón y vida eterna fuera conocida de todos. Por ende, precisa programar un período de tiempo para la evangelización del mundo.

3. La enseñanza de Jesús acerca del Reino de Dios refleja una tensión grande entre el aspecto presente (visto en la vida y obra de Jesús) y el aspecto futuro. Si interpretamos el Reino de Dios, o en términos puramente futuristas sin aspecto presente y período intermedio (Schweitzer), o en términos de una escatología realizada en este tiempo sin futuro alguno (Dodd), no hacemos justicia a la enseñanza de Jesús. Él dejó inaugurado el Reino en las obras maravillosas de su ministerio y especialmente en su muerte y resurrección. Por tanto, se puede decir con Cullmann que la batalla decisiva se ha ganado, y solo se espera la terminación de la guerra y la proclamación del gran día de victoria. Durante el actual período intermedio se experimentan muchas de las bendiciones del futuro, e.d. hay escatología realizada (1 Co 10.11; Heb 6.5). Además, los creyentes ya tienen la vida eterna (Jn 3.16), característica del siglo venidero (Mc 10.30 //), pero eso no significa que se omita la consumación final. La victoria sin par de la muerte y resurrección de Jesús quedaría inconclusa si no llega a abatir visiblemente el reino del mal aquí en la tierra.

En resumen, la enseñanza de los Evangelios es clara: al final del proceso de evangelización del mundo, en un momento que solo el Padre conoce (Mc 13.32 //), Jesús vendrá personalmente sobre las • Nubes en la misma forma corporal en que se fue (Hch 1.11). Su parusía será acompañada con • Trompetas, voces, gloria, y poder; los ángeles estarán presentes para recoger a los escogidos de los cuatro ángulos de la tierra. Entonces el Señor se sentará sobre su trono para juzgar a todos los que tienen alguna relación con el Reino, según sus obras (• Juicio). De acuerdo con el sermón escatológico, la parusía es precedida por un tiempo de horrible persecución (Mc 13.25s //) y seguida por el establecimiento del reino de justicia del Hijo del Hombre (Mt 25.34; • Milenio).

En la enseñanza de Pablo

La orientación paulina sigue la pauta de Jesús, aunque agrega varios énfasis nuevos. El más notable quizás es la relación estrecha establecida entre la parusía y la • Resurrección (o transformación) de los creyentes (1 Co 15.23, 51s; Flp 3.21; 1 Ts 4.13–17). Aunque hay intérpretes que distinguen una etapa previa a la Segunda Venida, a la cual llaman «el arrebatamiento secreto de la iglesia», parece militar contra tal postura la publicidad mundial de la venida que insinúa 1 Ts 4.16: «El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios descenderá del cielo». Los muertos en Cristo resucitarán primero, y ocurrirá entonces la transformación de los creyentes vivos. Pero esto no sucederá sino hasta que haya venido la apostasía y aparezca el hombre de pecado (2 Ts 2.1–8, • Anticristo), a quien el Señor destruirá «con el espíritu de su boca y con el resplandor de su venida». No es solamente un momento de distribuir recompensas a los fieles (2 Ts 1.7–10) sino la ocasión en que todos los hombres han de rendir cuentas de sus acciones (1 Co 3.13ss; 4.5; 2 Co 5.10).

En el resto del Nuevo Testamento

Por lo general, la enseñanza sobre la Segunda Venida en el resto del Nuevo Testamento sigue de cerca la norma que Jesús estableció. Solo en Segunda de Pedro y en Apocalipsis se describen los resultados cósmicos de la Segunda Venida. Aunque a los «burladores» les parece que el Señor retarda su promesa, realmente Él está esperando que los hombres «procedan al arrepentimiento» (2 P 3.9). Pero el día del Señor vendrá como «ladrón en la noche», e.d., inesperadamente, y el cielo y la tierra serán quemados. Tanto en Pedro como en Pablo el día del Señor es el día de la parusía.

Como libro de consolación escrito durante la persecución, • Apocalipsis aporta datos importantes sobre la Segunda Venida de Cristo. Todo ojo lo verá llegar y todas las naciones de la tierra lo lamentarán (1.7; cf. Mt 24.30). En la final trompeta (11.15–19), el reino de este mundo pasa a ser de Dios y de su Cristo, quien reinará para siempre jamás (11.15). Apocalipsis concuerda con lo escrito por Pablo al describirse la lucha feroz entre las fuerzas del mal y del bien, guerra que causa tremenda • Tribulación y termina en el castigo de los líderes del reino satánico (19.20; 20.10, • Demonios). Entonces Cristo y los justos empiezan un reino de mil años en la tierra (• Milenio, 20.1–10) durante el cual Él suprime todo dominio, autoridad, y potencia enemiga (1 Co 15.23–28). Así que la parusía desata una serie de sucesos cósmicos que cumplen todo lo que escribieron los profetas, sobre todo en el libro de Daniel (7.13ss).

EL SIGNIFICADO DE LA SEGUNDA VENIDA
La Segunda Venida del Señor Jesucristo ha tenido un valor permanente para el cristianismo, y a través de los siglos ha sido una fuente de inspiración y confianza. Sobre ella se basan todas las exhortaciones a la pureza, fidelidad, santidad, vigilancia (• Noche; • Día) y responsabilidad. El juicio de Mt 25.31–46 enseña que quienes esperan de veras el regreso de su Señor son los que muestran compasión hacia los desvalidos y necesitados.
Toda la creación gime hasta la liberación final, tanto de los hijos de Dios como el universo entero (Ro 8.18–23).
«Amén; sí, ven, Señor Jesús» (Ap 22.20 • Maranata).
Bibliografía:
CBSJ V, 78.6–92. EBDM V, col. 891–895. DBH, col. 1451–1457; DTB, pp. 760–765; VD III, pp. 292–313. O. Cullmann, La cristología del Nuevo Testamento, Methopress, Buenos Aires, 1965, pp. 109–190. Varios, Mysterium liberationis, La Biblia y el futuro.

Cómo cambia Dios tu cerebro: la ciencia se acerca a la espiritualidad humana

La religiosidad tiene efectos positivos sobre al cerebro. Esta afirmación ya la habíamos escuchado, pero ahora Andrew Newberg, experto en la relación entre neurología y espiritualidad, da a conocer nuevas conclusiones sobre lo que la fe de una persona puede provocar en ella misma, y en la sociedad donde está. Otros científicos intentan explicar de dónde surge la religiosidad, y se preguntan porqué las creencias son universales.

Andrew Newberg es quizá el principal experto de América en la base neurológica de la fe y la religión. Su nuevo libro, “Cómo cambia Dios tu cerebro”, escrito en colaboración con Mark Robert Waldman, resume varios años de investigaciones innovadoras acerca de la base biológica de la experiencia religiosa. Por como suena el título, podría parecer que el enfoque sería contrario al concepto de ‘religión’. Pero su lectura presenta “un desafío” tanto para creyentes como para escépticos.

Basándose en estudios tomográficos cerebrales de monjas franciscanas y budistas practicantes, sikhs y sufíes, Newberg afirma que las prácticas espirituales tradicionales como la oración son capaces de alterar las conexiones neuronales del cerebro, conduciendo a “estados duraderos de unidad, paz interior y amor”. Y aunque la meditación no exige tener fe en Dios, unas convicciones religiosas fuertes amplifican su efecto en el cerebro y mejoran “la conciencia social y la empatía al tiempo que someten emociones y sentimientos destructivos”.

Newberg argumenta que la creencia religiosa a menudo es personal y socialmente ventajosa, permitiendo a hombres y mujeres “imaginar un futuro mejor”. Y no afirma, como hacen en ocasiones los científicos filosóficamente vagos, que la existencia de una tendencia biológica hacia la fe refuta automáticamente la existencia real del objeto de tal creencia. “La neurología es incapaz de decir si Dios existe o no”, afirma Newberg. La neurobiología ayuda a explicar la religión; no a desmontarla.

UNA IMAGEN TERGIVERSADA DE DIOS LLEVA AL MIEDO
Según Newberg, nuestra imagen de Dios afecta mucho a nuestra visión de la vida. La contemplación de un Dios de amor consolida las regiones de nuestro cerebro -los lóbulos frontales y la región cingulada anterior en particular- donde residen la empatía y la razón. La contemplación de un Dios iracundo activa el sistema límbico, que “se ocupa de la agresión y el miedo”.

Newberg no convierte esto en una simple crítica al fundamentalismo religioso. Es una crítica a cualquier institución que combine ideología o fe con egoísmo y cólera. “El enemigo no es la religión”, escribe, “el enemigo es la rabia, la hostilidad, la intolerancia, el separatismo, el idealismo extremo y el miedo motivado por prejuicios, ya sean seculares, religiosos o políticos”.

Al largo del libro, el autor defiende que “para la mayor parte de los estadounidenses”, lo que influiría más positivamente en su calidad de vida “es la espiritualidad”.

FE MADURA FRENTE A ESPIRITUALIDAD SUPERFICIAL
Pero, como diría un creyente con experiencia, si esto es todo en lo que se resume la espiritualidad, no es mucho. Newberg reconoce que la fe madura implica a veces el autosacrificio, no la realización personal; la angustia, no la comodidad. Si la meta fundamental de la religión es evasión o contención, hay otros métodos aún más prácticos que considerar.

Newberg cita a C.S. Lewis, que lo dijo claramente: “No recurrí a la religión para ser feliz”, ya que “siempre supe que una botella de alcohol hace eso”. Lo mismo se puede decir de los psicotrópicos, capaces de emular el éxtasis espiritual.

En lo que Newberg difiere de un cristiano es que cree que la fe no debe tener como objetivo el conocimiento de una verdad última. La investigación de Newberg llega a la conclusión de que hay una influencia muy grande de prácticas religiosas sobre aquellos que “creen de verdad”. Según su investigación sobre las variedades de la experiencia religiosa, la poca capacidad de la mente humana para percibir con precisión “la verdad universal” le hace ser escéptico.

Aún así, el mismo autor resume su experiencia personal así: “hasta este momento, sigo buscando y explorando”.

BASE FÍSICA DE LA EXPERIENCIA RELIGIOSA
Paralelas a las conclusiones de Newberg hay las investigaciones un equipo de neurólogos dirigido por Jordan Grafman, que ha revelado las zonas del cerebro que se activan con la fe religiosa, que son las mismas que los humanos empleamos para comprender las emociones, los sentimientos y los pensamientos de los demás.

Este último trabajo, publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), sitúa el área religiosa en el lóbulo temporal y en el frontal, lo que indicaría, según los investigadores, que juzgamos a Dios utilizando los mismos mecanismos que a otras personas.

EXPLICACIÓN EVOLUCIONISTA
Ahora bien, ¿por qué se cree en algo de lo que no existen pruebas materiales? Algunos científicos apuestan por la idea de que el cerebro está organizado y preparado para que podamos creer, lo que abre la opción a que "Dios nos hizo así".

Pero quienes defienden la aparición de la espiritualidad dentro de la Teoría de la Evolución lo ven diferente: “El origen de la espiritualidad, fue multifactorial. Influyeron los sueños, en los que el individuo viajaba sin mover el cuerpo, dando lugar a la idea del alma, y también la predisposición a la dualidad, porque el cerebro está organizado para ver el contraste, como es la luz y la oscuridad, lo finito y lo eterno, lo real y lo imaginario. Todo ello unía al grupo”, argumenta Francisco J. Rubia, psiquiatra.

Deborah Kelemen, de la Universidad de Arizona, por su parte, habla del sentido de la causa-efecto, es decir, buscar un propósito o un diseño para todo, algo que surgió por mera supervivencia (un ruido puede ser un depredador) y que el cerebro extrapola a lo demás: todo tiene un porqué.

“La religión es un artefacto ineludible del cableado de nuestro cerebro”, asegura Bloom en la revista New Scientist. Incluso los ateos y agnósticos tendrían tendencia a pensar en lo sobrenatural, algo que posiblemente les resulta incómodo.

Siguen, pues, las aproximaciones de la ciencia a la espiritualidad, un fenómeno que diferencia al hombre de los animales. Y que es capaz de dar sentido a la propia existencia más que cualquier otra cosa.

28 abr 2009

Tormenta solar podría destruir redes eléctricas

La Tierra podría ser embestida por una tormenta solar potentísima capaz de destruir las redes eléctricas y de regresar al mundo, al menos por veinte años, al la Edad Media. Así lo publicó el último número del semanario británico New Scientist.

Un informe financiado por la NASA y publicado por la National Academy of Science (NAS) estadounidense en enero concluye que una tormenta solar podría registrarse en breve y provocar graves consecuencias para la humanidad, totalmente dependiente de la electricidad y la tecnología.

“Nos estamos acercando cada vez más a un posible desastre”, declaró a la revista británica Daniel Baker, experto en meteorología espacial de la universidad de Colorado y presidente de la comisión de la NASA que redactó el reporte.

Según los científicos, en un año de intensa actividad del Sol, como se prevé podrá ser en 2012, podría causar violentas explosiones de la corona solar y la Tierra podría ser embestida por una ola particularmente violenta de viento solar.

En contacto con la magnetósfera terrestre, el viento solar podría causar una perturbación geomagnética al punto de hacer caer las líneas eléctricas, añadió el experto.

La última vez que se registró una tormenta solar particularmente violenta, en 1859, una gigante aurora boreal embistió la Tierra hasta los Trópicos. En California, un grupo de mineros se despertó pensando que era de día y en cambio eran las dos de la mañana.

Pero el mundo no estaba aún industrializado y dependiente de la tecnología y, a parte de causar algunos daños a las líneas del telégrafo, las consecuencias de aquella tempestad, llamada perturbación de Carrington, no fueron particularmente graves.

Hoy en cambio las cosas serían de manera muy diferente. Según el reporte de la NASA, teléfonos celulares e Internet podrían tener problemas de conexión, así como la radio y podrían haber problemas de aprovisionamiento eléctrico y de agua.

Sin electricidad las bombas de combustible no funcionarían así como las centrales nucleares y de carbón, y todo el planeta podría encontrarse sin energía. Los expertos calculan que para reparar el sistema serían necesarios al menos veinte años.

Una tormenta solar, afirmó Paul Kintner, físico de la Cornell University de Ithaca, Nueva York, provocaría daños al menos 10 veces por encima de una tragedia meteorológica como la del huracán Katrina.

“Se trata de algo poco probable pero no significa imposible”, añadió, para luego resaltar que “la perturbación de Carrington se verificó en un ciclo de actividad solar mediocre”.

“La verdad es que no sabemos cuando una caso de este tipo podría suceder de nuevo”, advirtió.

ANSA

27 abr 2009

MELQUISEDEC

(en hebreo, Sedec es [mi] rey» o, como en Heb 7.2, Rey de justicia). Personaje misterioso del que poco habla la Biblia y mucho la tradición.Hay diversas opiniones acerca de quién era Melquisedec. Aparece de repente en Gn 14.18–20 como el rey de Salem (probablemente • Jerusalén) y el • Sacerdote del Dios Altísimo que saludó a • Abraham cuando este regresaba de la batalla con • Quedorlaomer y otros reyes. Melquisedec salió para recibir al patriarca con pan y vino, le bendijo y recibió sus diezmos (en este último punto el texto hebreo no aclara si Melquisedec dio los diezmos a Abraham o si este lo dio a aquel).

Años después, un salmista aclama a un rey davídico como un sacerdote perpetuo según el orden de Melquisedec (Sal 110.4), recordando así que David había conquistado a Jerusalén (ca. 1000 a.C.) y, por tanto, heredado la dinastía de reyes-sacerdotes iniciada por Melquisdec.Jesús identifica a este rey aclamado como el Mesías (Mc 12.35–37), y por tanto la carta a los hebreos desarrolla el tema del sacerdocio de Jesucristo (5.6–10; 6.20–7.28) a la luz de estos pasajes. En 7.1–19 la figura de Melquisedec es prominente; de su brusca aparición y desaparición.

En Génesis se concluye que su sacerdocio es «viviente» o eterno. Es un tipo de Jesucristo, por consiguiente su sacerdocio es superior al de Aarón y el levítico, cuyos sacerdotes son mortales.Algunos rollos del mar Muerto (• Qumrán) elaboraron teorías sobre el simbolismo de Melquisedec.Bibliografía:O. Cullman, Cristología del Nuevo Testamento, p. 83ss.

El Almacenista y La Cajera

En un supermercado, Kurtis el almacenista, estaba ocupado trabajando cuando oyó una nueva voz por las bocinas, solicitando una entrega en la caja 4. Kurtis casi había terminado y quería tomar algo de aire fresco, por lo que decidió responder a la llamada. Al acercarse a la caja, una sonrisa distante llamó su atención, la nueva cajera era hermosa. Era mayor que él (tal vez 26 mientras que él sólo tenía 22) y se enamoró de ella. Más tarde ese día, tras terminar su turno, esperó cerca del reloj de marcar para averiguar su nombre. Ella llegó al salón de descanso, le sonrió suavemente, tomó su tarjeta, la marcó, y se fue. El miró su tarjeta: Brenda. Salió tan sólo para verla caminar por la calle.

Al día siguiente, esperó fuera mientras ella salía del supermercado y le ofreció un aventón a casa. Él se veía bastante inofensivo por que ella aceptó. Cuando la dejó, le preguntó si podría verla de nuevo, fuera de horas de trabajo. Ella dijo que simplemente no sería posible. Tras insistir, ella explicó que tenía dos niños y que no podía pagar una niñera por lo que él ofreció hacerlo. Algo reticente, ella aceptó su oferta para una cita el sábado siguiente.

Ese sábado en la noche, él llegó a la casa de ella tan sólo para enterarse que no podría salir con él porque la niñera la había llamado para avisarle que no podría ir. Ante esto, Kurtis simplemente dijo: "Bueno, llevemos a los niños con nosotros". Ella intentó explicarle que aquello no era una opción, pero no aceptando un no por respuesta, él insistió. Finalmente, Brenda le llevó dentro para conocer a sus niños. Tenía una hija lindísima, pensó Kurtis. Entonces Brenda le trajo a su hijo, en una silla de ruedas. Había nacido paraplégico y con el Síndrome de Down.

Kurtis le preguntó a Brenda: "Todavía no puedo comprender por qué no pueden venir con nosotros". Brenda estaba sorprendida. La mayoría de los hombres huirían de una mujer con dos hijos, especialmente si uno de ellos era discapacitado, tal y como lo había hecho su primer marido y padre de los niños. Pero Kurtis no era como los demás... tenía una mentalidad distinta. Esta noche, Kurtis y Brenda cargaron con los niños, fueron a cenar y al cine. Cuando el hijo de ella necesitó algo, Kurtis se encargó de él. Cuando necesitó ir al baño, lo levantó de su silla de ruedas, lo cargó y lo trajo de vuelta. A los niños les encantó Kurtis. Para el final de la velada, Brenda sabía que ese era el hombre con quien querría casarse y pasar el resto de su vida. Un año más tarde, se casaron y Kurtis adoptó a ambos niños. Desde entonces han tenido dos más.

Así que, ¿qué fue de Kurtis, el almacenista y de Brenda, la cajera? Bueno, el señor y la señor Warner ahora viven en Arizona. Si pueden encender la TV el 1 de febrero, ¡le podrán ver jugar como mariscal de campo de los Cardenales de Arizona contra de los Acereros de Pittsburgh en el Super Tazón de la NFL !

¿Le sorprendió este final o pudieron darse cuenta que él no era una persona ordinaria? Algunos atletas también son grandes personas. Debiéramos notar que él también jugó esa posición para los Carneros en el Super Tazón XXXVI. El domingo 1 de febrero, yo le estaré haciendo barra a Kurtis y a los Cardenales.

Enviado por George Butron

Aunque la mayoría de ustedes tal vez no sean fanáticos del fútbol americano, me llamó la atención esta historia que me fue confirmada por varias fuentes. Se trata de uno de los jugadores que participó de la última edición del "Super Tazón" de ese deporte en los EEUU. Si bien su equipo perdió ese encuentro, el claro testimonio de este hombre le ha ganado la admiración de la comunidad. Es al mismo tiempo una bonita historia de la superación personal de un hombre sencillo pero con un corazón lo suficientemente tierno como para acoger a quienes están en necesidad. Ojalá que permitamos que el Señor también nos permita hacer lo mismo. Adelante y que el Señor les continúe bendiciendo.

26 abr 2009

Paseo Dominical

¿Cuándo fue la última vez que salió un domingo a dar un paseo en auto?

Esta no es una actividad muy popular en estos días, pero lo era cuando yo era joven. Y era la actividad favorita de los Raimey, unos maravillosos vecinos que tuve cuando era niño.

El señor Raimey decía: "¡Todo el mundo arriba! Vamos, súbanse al auto y vamos a dar una vuelta", mientras reunía a su familia y ocasionalmente a un niño vecino como yo que estaba jugando al lado de su casa. Y nos íbamos. Vivíamos en Circleville, Ohio, y nuestros paseos dominicales nos llevaban a lugares exóticos como Lanchaste, Chillicithe, y hasta Columbus. Era una gran aventura para nosotros.

El Sr. Raimey guiaba por caminos de tierra y carreteras que pasaban a través de granjas y campos de Ohio. Nunca estábamos seguros de lo que veríamos.

Esos paseos dominicales eran entretenidos. Si teníamos suerte, y encontrábamos alguna tiendita en el camino, el señor Raimey se detenía, y todos nos bajábamos.

El señor Raimey y su esposa nos compraban una Coca Cola o un helado a cada uno. Era una manera maravillosa de pasar la tarde.

Pero para decirle la verdad, a través de los años he encontrado a mucha gente que trata la vida como un paseo dominical. Parece que dijeran: "Salgamos a ver a dónde llegamos".

Están dispuestos a dejar que la vida los lleve a donde quiera. No soy científico, pero he notado que la fuerza de gravedad suele llevar todo hacia abajo. Y sin planificación ni dirección, la vida de una persona puede hacer lo mismo.

Maxwell, J. C. 2003; 2003. El mapa para alcanzar el éxito . Thomas Nelson, Inc.

Su vida no puede estar a la deriva. Su vida no puede ser llevada por la inercia. No te quedes en el camino mirando o dejándote llevar por la corriente. Dios tiene propósito para tu vida. No dejes que tu vida sea como un paseo dominical.

Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.

En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento. Efesios 1:4-8

La gripe porcina cierra la casi totalidad de los templos evangélicos de México DF

Calculan que un 98% de iglesias cristianas evangélicas de la Ciudad de México y sus alrededores suspendieron actividades y cultos este domingo, debido al riesgo de contagio para los fieles ante la pandemia de gripe porcina que afecta a varios Estados del país.

Es la primera vez en la historia contemporánea que las iglesias evangélicas no celebran sus cultos en domingo, de común acuerdo. Los templos que albergan cada domingo a miles de cristianos debieron cerrar sus puertas ante el temor de infecciones colectivas en los distintos servicios que se ofrecen a lo largo del día.

En la capital del país, el Gobierno local recomendó a todas las iglesias no celebrar actos de culto público. La mayoría de los líderes y pastores se vieron desbordados para poder avisar a tiempo a sus congregaciones, y evitar así que sus miembros asistieran el domingo al culto dominical, por lo que muchos cristianos que no pudieron ser avisados se encontraron cerrados los locales donde habitualmente se congregan.

AVISO POR INTERNET
El método más rápido y sencillo fue el más utilizado: internet. Las páginas web oficiales de las distintas denominaciones e iglesias independientes publicaron para sus asistentes el aviso de suspensión de actividades, y en otros casos de enviaron de manera masiva correos electrónicos a sus fieles. Pero no fue suficiente, por lo que se produjeron situaciones de confusión y falta de información en las iglesias.

ALGUNOS TEMPLOS ABIERTOS
Sin embargo, hubo alguna denominación y sobre todo iglesias independientes que dejaron “al criterio de los pastores locales” la celebración de cultos en cada uno de sus templos, por lo que algunos permanecieron abiertos para que los feligreses cantaran y oraran.

En estos templos evangélicos que han permanecido abiertos, aunque no se celebran las reuniones habituales sí pueden verse a grupos pequeños de cristianos, que se congregan para orar, aunque lo hacen en grupos pequeños para intentar evitar un posible contagio.

SOLIDARIDAD DEL EXTRANJERO
Se han recibido gran cantidad de correos electrónicos en iglesias históricas de la Ciudad de México para avisar que desde países como Estados Unidos, Canadá y la Comunidad Europea han comenzado a orar por sus hermanos en la fe mexicanos, a la vez que se muestran dispuestos y listos para enviar ayuda médica y económica en el momento en que se viese necesario.

NINGÚN CASO... POR EL MOMENTO
Otro de los datos importantes es que en ninguno de sus comunicados, los pastores y líderes informan de casos registrados de contagio de influenza porcina entre sus congregaciones, que está afectando principalmente a la capital y en el Estado de México.

ALARMA MUNDIAL
Las alarmas por el brote de gripe porcina en México se han activado simultáneamente en el resto del mundo. Desde Estados Unidos, España, Francia, Israel e Inglaterra han llegado informaciones de posibles casos de infección.

Generalmente se tratan de casos sospechosos en personas procedentes de México; y Estados Unidos (donde sí hay casos documentados) ha creado un centro de crisis en el Ministerio de Sanidad para seguir la evolución de la situación y las posibles consecuencias. La Comisión Europea ha asegurado que todavía no se ha detectado ningún caso de la misma infección en Europa.

24 abr 2009

Pablo de Tarso

(en griego, Paulos, cf. en latín, pequeño). «Apóstol a los gentiles» (Ro 11.13) llamado también Saulo (en hebreo, pedido; • Saúl). Probablemente llevaba ambos nombres desde la niñez, pero comenzó a usar el nombre grecorromano al iniciar su ministerio entre los gentiles. Su conversión al evangelio fue una prueba contundente de la veracidad del mensaje cristiano. Sus enseñanzas han contribuido grandemente a la formación del pensamiento cristiano. Como autor, solamente lo supera Lucas en la extensión de su contribución al Nuevo Testamento. Fundó iglesias en Asia Menor, Macedonia y Grecia durante tres viajes misioneros. Trabajó ministrando en Roma y posiblemente viajó hasta España predicando el evangelio.

FUENTES

Nuestra información sobre la vida y el pensamiento de Pablo viene de Hechos y de las trece epístolas paulinas. En Hechos, Lucas no ofrece una biografía de Pablo, pero ha dejado mucha más información biográfica de la que se halla en las cartas de Pablo. Además de mencionarlo varias veces en la primera sección de su libro, Lucas dedica por completo los últimos dieciséis capítulos a Pablo. Aunque trece epístolas del Nuevo Testamento se atribuyen al apóstol, quizás haya escrito muchas más (cf. 1 Co 5.9; 2 Co 2.4; Col 4.16).

Aquí damos por aceptado que • Hebreos no es de Pablo. Pero la crítica liberal pone en tela de juicio que las • Epístolas Pastorales sean suyas basándose en lo siguiente:
1. Diferencias de estilo y vocabulario.
2. Un argumento histórico apoyado en que las Pastorales no encajan la vida de Pablo tal como esta se relata en Hechos.
Sin embargo, no podemos olvidar que Pablo tuvo uno o más secretarios que colaboraron en la redacción de cartas auténticamente paulinas como Gálatas. Además, no debemos dar por sentado que Hechos nos lleva hasta el fin de la vida de Pablo, cuando en realidad lo deja en Roma, ca. 63, y es muy posible suponer otros años más de ministerio y otra prisión antes de su muerte.

Pablo siguió el estilo epistolar de los griegos: comienza con el nombre del autor, el nombre del destinatario y un saludo. A menudo agrega a los nombres una descripción de la condición cristiana, tal como «siervo de Jesucristo», «apóstol», «amados de Dios» (Ro 1.1, 7). A veces menciona a otros con él en la salutación, sin insinuar que sean coautores, lo cual es evidente por el carácter personal de las cartas. Los griegos acostumbraban expresar también acciones de gracias, adulaciones y peticiones por la salud de los destinatarios. Tan característica es esta norma de las cartas de Pablo que su omisión en Gálatas sugiere inmediatamente la honda preocupación que motiva esta carta.

Posiblemente el apóstol haya dictado sus cartas a un amanuense (Ro 16.22), pues incluye una referencia especial cuando escribe una frase de su propia mano (Gl 6.11; Col 4.18; 2 Ts 3.17). El vigor de su estilo manifiesta lo improvisado de su manera de escribir, aunque muchos pasajes presentan una redacción más cuidadosa (por ejemplo, 1 Co 13; Flp 2.5–11) y sugieren el uso de pasajes compuestos previamente.

Las epístolas de Pablo pueden clasificarse en cuatro grupos:
1. Primera y Segunda de Tesalonicenses, escritas en su segundo viaje misionero, desde Corinto.
2. Primera y Segunda de Corintios, Gálatas y Romanos, escritas en su tercer viaje. (Reconocemos la imposibilidad de fijar con exactitud la fecha en que se escribió • Gálatas.)
3. Efesios, Colosenses, Filemón y Filipenses, llamadas Epístolas de la prisión, escritas durante el primer encarcelamiento en Roma.
4. Primera y Segunda de Timoteo y Tito, llamadas las Pastorales, la primera y la última escritas después de ser liberado de la primera prisión, y 2 Timoteo poco antes de su muerte en la segunda prisión romana.

VIDA

Antecedentes

Pablo fue producto de la civilización grecorromana y del judaísmo de sus padres. Nació en la ciudad romana de • Tarso, capital de Cilicia (Hch 22.3), y aún en años posteriores se le relacionaba con esta ciudad típica de las ciudades romanas que heredaron la civilización helénica, y un notable centro de cultura (Hch 9.11, 30; 11.25). No sabemos por cuánto tiempo ni en qué grado influyó este ambiente en el joven Pablo. En Hch 22.3 se nos indica que se crió en Jerusalén, pero no aclara desde qué año. El hecho de que sus padres fueran ciudadanos de Tarso indica que había residido allí por algún tiempo e identifica a la familia con una colonia judía permanente en aquel lugar. Esto explica en parte la facilidad, dignidad y pasión de poeta que Pablo manifiesta en su manejo del idioma griego. También puede explicar su familiaridad, aunque rudimentaria y popular, con el pensamiento y la filosofía gentil.

Muchos han notado en el apóstol la universalidad y el amor a la verdad y a la investigación, que eran cualidades del griego. No solo su procedencia de una ciudad grande y culta, sino también su ciudadanía romana era motivo de orgullo para Pablo (Hch 16.37; 21.39; 22.25ss). Esta última lo libró de la injusticia y facilitó su entrada a la aristocracia del imperio. En efecto, Pablo desempeñó el papel de un caballero romano por su compostura ante gobernadores y reyes y por el respeto que estos le mostraron. Es evidente que las instituciones romanas le impresionaron hondamente (Ef 2.19; Flp 3.20), y que se había instruido en las leyes y el vocabulario forense.

Más que sus raíces farisaicas y romanas, en Pablo influyó el judaísmo. En Flp 3.5, 6 no solo se atestigua de la pureza de su linaje, sino también de su crianza en el conocimiento del Antiguo Testamento y en un hogar de habla aramea (cf. Hch 22.2). Se jacta de las estrictas normas de su vida farisaica y de su fidelidad a la Ley. Su amor a su nación y su orgullo de ser judío, aun después de ser cristiano, se ven en Ro 9.1–5 y 10.1. (• Fariseos.)

Según la costumbre judía, debió de ingresar en la «casa de interpretación» a los quince años de edad para que le instruyeran los escribas. Su maestro fue • Gamaliel, hombre piadoso, pacífico y franco, con quien estudió a fondo el Antiguo Testamento, el griego (• Versiones), el hebreo y los métodos exegéticos rabínicos (Hch 22.3; cf. 5.34ss). Antes de su conversión a Cristo, los líderes judíos en Jerusalén respetaban a Pablo (cf. Gl 1.14) como infatigable defensor de su fe y enemigo acérrimo del cristianismo (Hch 9.1s). Según la costumbre judía, aprendió también un oficio, la fabricación de tiendas, que ejerció a lo largo de su ministerio (Hch 18.3; 1 Co 4.12; 9.14, 15; 1 Ts 2.9).

Cronología

Son pocas las fechas relativas a Pablo que pueden determinarse con exactitud; pero ciertos datos nos proporcionan una cronología aproximada de su ministerio. La fecha más segura es la del inicio del proconsulado de • Galión de Acaya en julio de 51 d.C. (algunos opinan 52). Así pues, Pablo tiene que haber salido de Corinto antes del fin del 52. Otras fechas confirmadas son la de la muerte de • Herodes Agripa I, en 44 (Hch 12.20–25) y la de la ascensión de • Festo (Hch 24.27), en 50 ó 60. Eusebio afirma que Pablo murió durante los últimos años de Nerón, ca. 67 (• Cronología del Nuevo Testamento).

Conversión

A pesar de la esmerada preparación cultural y religiosa de que Dios había provisto a Pablo, le faltaba todavía la experiencia transformadora que haría de él un discípulo dedicado y apóstol fiel de Jesucristo. La importancia que para Lucas tuvo la conversión de este apóstol se ve en las tres veces que la menciona en Hechos (9.1–19; 22.5–16; 26.12–20). Pablo mismo comenta su conversión varias veces en las epístolas: iba camino a • Damasco en persecución de los creyentes, cuando Jesús se le apareció (Hch 9.1; 1 Co 15.8s). ¿Hubo antecedentes que le prepararan para tal experiencia? Posiblemente sus parientes cristianos (Ro 16.7) le testificaran de Cristo; y sin duda el valor, mensaje y martirio de Esteban le causaron honda impresión (Hch 7.1–8.1). Además, las palabras del Señor: «Dura cosa te es dar coces contra el aguijón» (Hch 26.14), sugieren que Pablo libraba una lucha interna. Que se rindió a Cristo instantánea y completamente se ve en su pregunta: «¿Qué quieres que yo haga?» (Hch 9.6). A partir de ese momento su corazón se le iluminó y aunque físicamente quedó ciego por un tiempo, lo guiaron a Damasco; dejó en el camino su orgullo y su odio.

Ministerio

Después de pasar algunos días con los discípulos damascenos, Pablo se dirigió a • Arabia (Hch 9.19; Gl 1.17s). Al regresar a Damasco, predicó con tanta eficacia que los judíos se levantaron en su contra y los creyentes tuvieron que ayudarle a escapar de la ciudad (Hch 9.20–25; 2 Co 11.32s).

A los tres años de su conversión, fue a Jerusalén para entrevistarse con Pedro y Jacobo (Gl 1.18s). Aquí los creyentes desconfiaron de Pablo, y para que lo aceptaran fue necesario que • Bernabé les confirmara la autenticidad de su conversión (Hch 9.26ss). Predicó con poder, pero volvió a surgir la oposición y los discípulos le encaminaron a Cesarea y Tarso, donde quizás estableciera iglesias (9.29ss; Hch 15.23, 41; Gl 1.21–24).

Al cabo de varios años, Bernabé, enviado a ministrar en • Antioquía de Siria, fue a Tarso en busca de Pablo y juntos regresaron para realizar después un fructífero ministerio en Siria (Hch 11.19–26). Con ocasión de una gran hambre en Judea, viajaron a Jerusalén (44 d.C.) llevando limosnas de la iglesia de Antioquía (Hch 11.27–30).

A continuación distinguimos tres viajes misioneros de Pablo, además de los encarcelamientos en Cesarea y Roma y un período de libertad y ministerio entre estos encarcelamientos. La iglesia en Antioquía separó a Pablo y a Bernabé para un nuevo ministerio. Acompañados de Juan • Marcos, salieron en el primer viaje misionero (ca. 47–48) del puerto de Seleucia hacia • Chipre, patria de Bernabé, donde ya se habían fundado iglesias (4.36; 13.4). Luego navegaron a • Perge de Panfilia y de allí Marcos regresó a Jerusalén (13.13; 15.36–41). Haciendo una gira por • Galacia del sur, establecieron iglesias en • Antioquía de Pisidia, • Iconio, • Listra y • Derbe (13.14–14.20). Regresaron por las ciudades de Asia y volvieron a Antioquía de Siria, donde informaron a la iglesia (14.21–28). Su estrategia durante esta misión en Asia fue predicar primero en la sinagoga de cada ciudad. Los judíos que aceptaban el evangelio iniciaban una iglesia. Cuando los judíos inconversos se oponían con violencia, anunciaba el evangelio a los gentiles, y así se añadían a la iglesia muchos miembros más (13.42–52).

Por esta misma época se planteó la cuestión de la actitud que debían adoptar los creyentes gentiles respecto de las leyes y costumbres judías. Algunos creyentes judíos opinaban que los gentiles tenían que circuncidarse y guardar la Ley Mosaica para ser salvos (• Judaizantes). Viendo que esta doctrina contrariaba el evangelio de gracia, Pablo se opuso a los judaizantes e incluso le reprochó públicamente a Pedro el haberse separado del compañerismo de mesa con los cristianos incircuncisos (15.1, 2; Gl 2.11–14). (Algunos piensan que fue entonces cuando Pablo escribió • Gálatas, a las iglesias recién establecidas en la provincia política de • Galacia.)
Para resolver esta cuestión que hacía peligrar la unidad de la iglesia, un grupo de los apóstoles y ancianos se reunió en Jerusalén (49 d.C.; • Concilio de Jerusalén). Según Hch 15.23–29 en dicho concilio se decidió apoyar la doctrina paulina que eximía a los gentiles de observar la Ley de Moisés.

En el segundo viaje misionero (ca. 49–51) Pablo se hizo acompañar de Silas, y visitó de nuevo las iglesias de Asia; en Listra invitaron a Timoteo a unirse a ellos (15.36–16.5). Después de predicar en • Frigia y Galacia del norte llegaron a • Troas, donde Pablo tuvo la visión del varón macedonio y donde se les juntó Lucas el médico (16.6–10). Atravesaron Macedonia y fundaron iglesias en • Filipos, • Tesalónica, • Berea, • Atenas y • Corinto (16.11–18.17). Desde Corinto Pablo escribió 1 y 2 Ts (ca. 51) a la joven iglesia donde había tenido un breve pero eficaz ministerio hacía pocos meses (1 Ts 1.2–2.20). Después de un año y medio en Corinto, regresó a Antioquía de Siria pasando por Éfeso y Cesarea (18.18–22).

Habiendo permanecido un tiempo en Antioquía, Pablo comenzó su tercer viaje volviendo a las regiones de Galacia y Frigia, donde confirmó a los discípulos y les instruyó respecto de la ofrenda (18.23; 1 Co 16.1). Este tercer viaje misionero (ca. 53–58) tiene especial interés por el prolongado ministerio del apóstol en • Éfeso: «Todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús» (19.1–41; 20.31).

Seguramente el alcance del ministerio de Pablo se extendió a través de los que se convirtieron en este importante centro comercial y cultural de la provincia de Asia. (Aunque en Hechos no se consta que Pablo haya estado preso en Éfeso, hay quienes opinan que sí lo estuvo [basándose en 1 Co 15.32; 2 Co 1.8; 6.5; 11.23 y otros textos] y que allí se escribió • Filipenses y tal vez otras Epístolas de la prisión [pero cf. más abajo]). No cabe duda que, durante su ministerio en Éfeso, Pablo se escribió con los cristianos en Corinto, comenzando con una carta que se ha perdido (1 Co 5.9; • Corinto, Epístolas a los).

Cuando llegó a Éfeso la noticia de la discordia entre la congregación de Corinto, escribió 1 Co para tratar este problema y contestar las preguntas que una comisión de Corinto le había traído por carta (1 Co 7.1). Según 1 Co 16.5, Pablo pensaba pasar por Macedonia rumbo a Corinto y dirigirse después a Jerusalén. Sin embargo, parece haber cambiado de idea (2 Co 1.15ss; cf. Hch 19.21). Optó por hacer un viaje directo y breve a Corinto movido por los problemas que aquejaban a la iglesia de dicha ciudad (2 Co 5.9; 13.1). Esta visita fue infructuosa (2 Co 2.1; 12.13–13.2), por lo que, al regresar a Éfeso, envió con Tito una carta fogosa que no se conserva (2 Co 2.3s, 9; 7.8–12).

Pablo esperaba encontrarse con Tito en Troas para saber de la reacción de los corintios, pero continuó a Macedonia donde probablemente se reunió con Tito en Filipos (2 Co 2.12s). Una vez que Pablo recibió el informe de Tito, escribió 2 Co y la envió con él y otros dos hermanos (2 Co 8.16–24). Después se dirigió a Corinto, donde ministró durante tres meses (Hch 20.1–3). Gálatas quizás se escribiera en Corinto; por lo menos el énfasis que en esta epístola se pone en la salvación por gracia hace creer a muchos que se escribió poco antes de Romanos, epístola que trata de temas similares. La epístola que sí se escribió en Corinto fue • Romanos (Ro 16.1, 23; 1 Co 1.14). Luego Pablo volvió a Macedonia donde se reunió con Lucas, quien evidentemente se había quedado en Filipos en el segundo viaje (Hch 20.5 «nos»). Pasaron por Troas, • Mileto, • Tiro, • Tolemaida y • Cesarea, antes de llegar a Jerusalén (20.6–21.8).

Arresto y prisión

En Jerusalén Pablo quiso identificarse con los judíos (Hch 21.21–27); algunos judíos de Asia alborotaron a los de Jerusalén, quienes, acto seguido, procuraron matarlo (21.28–31). Las tropas romanas intervinieron para salvarlo, y Pablo se exculpó ante la multitud y ante el concilio judío (21.37–23.10). Al descubrirse que se tramaba una conspiración contra Pablo, se le trasladó a Cesarea (ca. 58). Allí presentó dos veces su defensa ante el gobernador • Félix, ante su sucesor, Festo, y ante el rey Agripa (24.2–26.32). Al fin apeló al emperador romano (25.10–12) (ca. 58–60).
Después de un viaje azaroso en el que naufragó la nave en que viajaba, llegó a la capital del imperio y permaneció prisionero durante dos años en una casa alquilada (ca. 61–63; Hch 27.1–28.31). Durante esta reclusión recibió visitas, pudiendo así continuar su ministerio; en este lapso es probable que escribiera • Efesios, • Colosenses, • Filemón y • Filipenses.

El Nuevo Testamento revela muy poco sobre el resto de la vida de Pablo, pero las escasas referencias que se encuentran en sus cartas armonizan bien con las noticias extrabíblicas. Según estas, lo pusieron en libertad y emprendió otra gira misionera (ca. 63–66). En Flp 1.25 y 2.24 reitera su deseo de visitar a Filipos. En Flm 22 declara su intención de visitar Colosas. En Ro 15.28 expresa su propósito de predicar en España. Las • Epístolas Pastorales, especialmente 2 Ti, sugieren un ministerio adicional en el Oriente. Clemente de Roma, el fragmento de Muratori y otros escritos patrísticos hablan del viaje de Pablo a España. Durante este período de libertad se escribieron 1 Ti y Tit, época en que sin duda visitó Creta (Tit 1.5), Macedonia y Asia (2 Ti 1.3; 4.13s). En 2 Ti se da a entender que lo encarcalaron de nuevo, pero esta vez por autoridades romanas hostiles al cristianismo (1.15s; 4.16s). Durante esta reclusión escribió 2 Ti en medio de circunstancias adversas (4.9–13, 21). Para entonces presentía ya la muerte (4.5–8) y no la liberación como durante la primera reclusión. Según una tradición fidedigna, • Nerón lo hizo decapitar, ca. 67.

CARACTERíSTICAS PERSONALES

Las cartas de Pablo no son discursos impersonales, sino llevan la impronta de las muchas y ricas facetas de su personalidad. Por otro lado, en cuanto a su apariencia física hay poca información en el Nuevo Testamento. De 2 Co 10.10 quizás se pueda deducir que su presencia personal no era muy imponente. Los actos de Pablo (obra apócrifa del siglo II) lo describen como pequeño de estatura, calvo y gordo, con cejas espesas, nariz aguileña y constitución física vigorosa, rebosante de «gracia y atractivo». En 2 Co 12.7ss Pablo insinúa que padecía de una enfermedad debilitante (cf. Gl 4.13ss), y los sufrimientos físicos que experimentó (2 Co 11.24–29) nos llevan a conceptuarlo como un hombre de enorme resistencia.

No era solo teólogo teórico, sino también misionero experimentado y probado en peligros y persecución.

En lo que respecta a su personalidad, era un hombre acostumbrado al conflicto que conocía, tanto antes como después de su conversión, una vida de lucha y tensión entre principios opuestos. En Ro 7, Gl 5 y Ef 4.17–5.20 se nos demuestra cómo ponía de relieve el contraste entre carne y espíritu, ley y gracia, fe y obras, nuevo y viejo hombre, luz y tinieblas, Dios y mundo, justicia y pecado, espíritu y letra, primer y último hombre. En todas las cartas lo vemos oponerse al legalismo, al libertinaje, a la vana filosofía y a la apostasía.

No entra en el conflicto por motivos personales ni por rivalidad, sino porque las tensiones involucradas afectaban la naturaleza misma del • Evangelio. Su humildad se ve en su manera de tratar el problema de las divisiones entre hermanos (1 Co 1.12s; 3.4–6).
No obstante lo anterior, no se puede decir de Pablo que, por estar en continuo conflicto, fuera un hombre confundido e inseguro.

Percibía con claridad las antítesis de la doctrina y de la vida, ya que había encontrado la paz con Dios. Manifestó la tranquilidad de corazón propia de quien está completamente integrado en su personalidad, confiado en su relación «en Cristo» y contento en cualquier circunstancia (Ro 8.28, 35–39; Flp 4.4–13). Su descripción desalentadora de la criatura y la creación bajo el pecado (Ro 1.18–3.20; 8.18–22) no es la última escena del drama que narra.

Pablo ve al hombre y a toda la creación como reconciliados por Cristo Jesús, sometidos a Él y unidos en Él (Ef 1.7–10; Flp 2.9ss). El individuo incorporado «en Cristo» forma parte de un plan eterno, y su vida en esta tierra la transforma el Espíritu Santo que vive en él (Col 1.26–29).

Otra faceta de su personalidad es su capacidad para crear la amistad y para prodigar su amor y cuidado al pueblo de Dios. Manda, reprocha y exhorta solo por su afecto hacia el creyente. La lista de veintisiete nombres en Ro 16 revela una pequeña parte de su círculo de amigos íntimos. En 1 Ts 2.1–12 Pablo abre su corazón para hablar de cómo había tratado con la iglesia con la ternura propia de un padre o una madre (cf. 2 Co 11.28s).

Todo lector atento de las cartas de Pablo se maravilla de la autoridad y convicción de sus palabras, aun cuando muchos de los destinatarios no lo conocen. No obstante, Pablo no nos parece presuntuoso. Manda en forma tan natural porque ejerce una vocación indubitable. El incidente en el camino de Damasco yace en el fondo de todos sus escritos. Sabe que Dios lo ha llamado (Ro 1.1–6) y que ha recibido la revelación divina (Gl 1.12). Siente la necesidad de predicar y enseñar lo que el Señor le ha impuesto (1 Co 9.16), y esto confiere a sus escritos una certidumbre singular.
Digno de mención es también el estilo literario muy particular de Pablo.

A veces retórico como en Romanos, otras poético como en 1 Corintios 13 o muy lacónico en las instrucciones éticas; lo domina el afán de satisfacer las necesidades de los lectores. Emplea vocablos y figuras retóricas tomados de la vida militar, cortesana, deportiva y comercial que muestran que ni él ni sus lectores vivían apartados de las realidades de su cultura. No buscaba una dicción pulida y a ello se deben sus frecuentes desvíos de pensamiento y su sintaxis irregular. Le gustaba relacionarse lo antes posible con sus lectores; los interpela; les hace preguntas; pone objeciones; da respuestas. Sin embargo, no es raro que se exprese con verdadera elocuencia (Ro 8.28–39).

En el apóstol se halla una persona especialmente dotada y preparada para extender el evangelio e interpretar el cristianismo en el mundo multicultural del primer siglo. Es evidente que su iniciativa, su constancia, su férrea voluntad, su capacidad de trabajo, su tierno amor y firme esperanza provienen de su experiencia vital con Jesucristo (Gl 2.20).

TEOLOGíA

Las revelaciones que Pablo recibió y las epístolas que escribió moldearon la doctrina cristiana para todos los siglos. Muchos se han esforzado por señalar la doctrina central de la enseñanza paulina. Se han sugerido:
1. La justificación por la fe, que sin duda es una doctrina básica en Pablo.
2. Su escatología, que como esperanza y móvil de su ética, también se destaca.
3. La identificación con Cristo («en Cristo») que enriquece tanto su doctrina de la iglesia.

Todos estos son conceptos clave en sus escritos, pero la misma diferencia de opinión entre los expertos atestigua que su enseñanza es tan amplia y equilibrada que la respuesta debe buscarse en una doctrina más fundamental: la doctrina de Dios. Pablo arraigó todas sus enseñanzas en la persona de Dios, el Dios viviente, soberano, revelador, iniciador y consumador de los grandes propósitos eternos que Pablo describe.

Doctrina de Dios

Pablo hace hincapié en la soberanía divina, y para ello emplea una variedad de vocablos tales omo «predestinar», «escoger», «llamar», «propósito», «voluntad», «beneplácito». Esta doctrina no se basa pues, tan solo en una palabra, un concepto o un versículo. En tres pasajes extensos lo expone. Romanos 8.28s enseña que la posición y el futuro del creyente están asegurados porque este es objeto del propósito eterno de Dios.

Romanos 9–11 demuestra que el futuro de • Israel no depende de su mérito ni de la generación natural, sino del ejercicio de la misericordia soberana. Aparte de este principio, ninguno recibirá bendición ni salvación. Efesios 1.1–11 revela que la elección data desde antes de la fundación del mundo, está basada en el propósito y el beneplácito de Dios y tiene como fin la gloria de Él. Dios hace sus propósitos en conformidad con sus atributos y, por tanto, su plan le glorificará más que ningún otro plan.

Hombre y pecado

Romanos comienza por comprobar la necesidad de la vida de Dios que tiene el hombre, sea gentil (• Gentiles) que no tiene excusa porque ha sabido de Dios mediante la creación (1.18–23) y la conciencia (2.12–16), o sea • Judío que ha sido instruido en la • Ley de Dios (2.17–20) sin conformarse a sus normas (2.21–29). Cuando Adán pecó, toda la humanidad se rebeló contra Dios (5.12) y esta condición universal provocó que el hombre esté «muerto» en sus «delitos y • Pecados», «siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire» y «haciendo la voluntad de la • CARNE y de los pensamientos» (Ef 2.1ss). La condenación de Dios incluye la entrega del hombre a la inmundicia, a las pasiones vergonzosas y a una mente reprobada para que se manifieste su rebelión y su culpabilidad (Ro 1.24, 26, 28).
Justificación

Como la rebelión es absoluta y universal, y la pérdida es humanamente irreparable, la solución tiene que ser divina e infinita. El evangelio que Pablo anuncia y que revela la • Justicia divina es «poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» (Ro 1.16, 17), y su fundamento es la muerte y la resurrección (1 Co 15.3s) de Jesucristo (Ro 1.3s), cuyo sacrificio es una sustitución y nos imputa justicia (2 Co 5.21). La muerte de Cristo, entonces, es el precio de la redención que satisface y manifiesta la justicia de Dios (Ro 3.24ss).

La • Justificación es un término legal que significa emitir un veredicto favorable, vindicar, declarar justo. Se hace posible, no porque el hombre sea justo, sino porque se le atribuye la justicia de Cristo. Pablo no se cansa de oponer la justicia propia del hombre a la justicia divina que hemos de poseer para ser aceptos a Dios (Ro 10.3; 1 Co 1.26–31; Gl 2.16; Ef 2.8ss; Flp 3.3–9; Tit 3.4–7). Por eso, solo mediante un acto de fe puede el hombre apropiarse de la obra de salvación que Dios inició y consumará.

Identificación y santificación

La vital unión del creyente con Jesucristo es un concepto central para Pablo, como vemos en la repetición de la frase «en Cristo» y otras frases equivalentes como «en Él» (por ejemplo, Ef 1.1, 3, 4, 6). Aunque esta unión se relaciona con la justificación (Ro 8.1; 2 Co 5.21; Gl 2.17), Pablo insiste en que es el motivo y la clave de una transformación creciente y completa en la vida del creyente. La unión se efectúa por el • Bautismo del Espíritu Santo, mediante el cual cada creyente es unido con Cristo y con todos los suyos (1 Co 12.13). Entonces somos identificados con Cristo en su muerte, su resurrección y su exaltación (Ro 6.1–5; Ef 2.5ss). Morimos con respecto al pecado (Ro 6.2), al mundo (Gl 6.14) y a la Ley (Ro 7.4). Resucitamos a una nueva vida, aun antes de participar físicamente de la • Resurrección (Ro 6.4s; 2 Co 5.17; Ef 2.10), y a una posición de privilegio y bendición (Col 3.1–4). La unión es tan real que «ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios» (Gl 2.20).

El ser identificado con Cristo no permite seguir las mismas corrientes de antes (Ro 6.2); hemos de despojarnos del «viejo hombre» y vestirnos del «nuevo» (Ef 4.22, 24). El habernos identificado con Cristo y por tanto el haber muerto al pecado nos libera del dominio que antes ejercía el pecado sobre nuestra vida. La puerta al dominio divino está abierta. Aun así, cabe recomendar a los creyentes ciertas normas específicas de la ética tocante a la mentira, el enojo, la honestidad, el lenguaje y la pureza (por ejemplo, Ef 4.17–5.21; Col 3.5–17). El marido y la esposa, el hijo y los padres, el siervo y su amo reciben instrucción clara (Ef 5.21–6.9; Col 3.18–25), y Flp añade a la lista de virtudes la humildad, el gozo, la oración y el contentamiento. Según Romanos, la ética abarca también la sumisión al gobierno y el repudio de la venganza (Ro 12.17–21; 13.1–7).

Evidentemente hay fuerzas que militan contra el cumplimiento de estas exhortaciones. Pablo habla de dos clases de creyentes, el «carnal» y el «espiritual» (1 Co 2.15–3.4). Describe en detalle las obras de «la • Carne», la cual es la naturaleza pecaminosa del hombre (Gl 5.19ss), y contrasta con ellas el fruto del • Espíritu (vv. 22s). El cumplir con la ética cristiana no es un logro humano; tanto la salvación como la realización de la norma divina vienen por gracia y fe. La santidad no viene de solo luchar por obedecer una ley externa, sino de llevar el fruto de la justicia que brota de dentro del ser. El Espíritu Santo no solo nos une con Cristo, sino también mora en nuestra vida para ordenarla. La parte humana consiste en someterse a su gobierno (Ro 6.13; 12.1s) y andar en Él (Gl 5.16; Ef 5.18).

Iglesia

El mismo bautismo por el Espíritu Santo que nos identifica con Cristo también nos une con todos los creyentes en un solo cuerpo espiritual (1 Co 12.13). Pablo ilustra esta unión con varias figuras: el cuerpo del cual Cristo es la cabeza (Ef 1.22s; Col 2.19), el templo en el cual Cristo es la principal piedra angular (Ef 2.20ss), la esposa y Cristo, el esposo (Ef 5.22–33). Cada miembro del cuerpo tiene su ministerio o don espiritual para la edificación del cuerpo (Ro 12.3–8; 1 Co 12.4–31; Ef 4.11ss). Esta diversidad de funciones dentro de la unidad corporal y bajo la dirección de la cabeza produce crecimiento, madurez, conformidad a la imagen de Cristo y gloria para Dios (Ef 4.12–16). Pablo fue comisionado para anunciar el misterio de la iglesia, que une al judío y al gentil en un solo cuerpo, de modo que aun los ángeles aprenden la sabiduría de Dios (Ef 3.1–12).

Esperanza

Como el Espíritu Santo participa eficazmente en la regeneración, la santificación y la formación de la Iglesia, también su presencia es la promesa y garantía de la futura herencia del creyente. Su presencia constituye «las primicias», o sea, la muestra actual de la gloria y bendición futuras en la presencia de Dios (Ro 8.23). Su presencia es el «sello» que autentica y conserva al redimido. Es «las arras» o pago inicial que promete la finalización de la obra redentora (2 Co 1.22; 5.5; Ef 1.13s; 4.30).

¿Cuál es la herencia y la esperanza del hijo de Dios? En primer lugar es la inminente venida de su Señor (1 Ts 4.16s; • Segunda Venida). En el tribunal de Cristo se juzgarán las obras del creyente previo a la entrega de galardones (1 Co 3.11–15; 2 Co 5.10), pero el aspecto de la esperanza que Pablo más destaca es la resurrección y transformación del • Cuerpo (Ro 8.23; 1 Co 15.51s).

La extensa discusión de esta doctrina en 1 Co 15 fundamenta la esperanza de nuestra resurrección en la resurrección corporal e histórica de Jesucristo (vv. 1–28). Al hablar de las cosas finales, Pablo hace hincapié en que durante los últimos días la cristiandad se apartará de la verdad y negará aun estas doctrinas que él ha anunciado a la Iglesia (1 Ti 4.1ss; 2 Ti 3.1–5). Pero aun así, los que efectivamente hayan sido redimidos por Cristo tendrán una confianza inquebrantable ante su juez (Ro 8.31–39).

Bibliografía:

IB, pp. 354–367. DBH, col. 1383–1401. CBSJ V, 46.1–45; 79.1–166. BC VI, pp. 227–250. A.T. Robertson, Épocas en la vida de Pablo, Casa Bautista, El Paso, 1937. F.B. Meyer, Pablo, siervo de Jesucristo, Casa Bautista, El Paso, 1935. H. Metzger, Las rutas de San Pablo en el Oriente griego, Barcelona, 1962. A. Brunot, El genio literario de San Pablo, Taurus, Madrid, 1959. C.H. Dodd, ¿Qué significa Pablo hoy?, La Aurora, Buenos Aires, 1963. L. Cerfaux, Jesucristo en San Pablo y la iglesia en San Pablo, Desclée de Brouwer, Bilbao, 1959 y 1960. W.K. Grossouw, Breve introducción a la teología de San Pablo, Paulinas, Buenos Aires, 1963. J. Maritaim, Pensamiento vivo de San Pablo, Losada, Buenos Aires, 1959.

INFIERNO

Término de origen latino (infernus que significa la parte de abajo) con que se traduce la voz hebrea Seol, y las griegas Hades, Gehenna y Tártaros (• Inmortalidad).
Seol aparece en el texto hebreo del Antiguo Testamento sesenta y cinco veces. Se traduce en la RV por «sepulcro», «sepultura», «infierno», «profundo», «sima» y otras palabras. En la LXX se traduce por • Hades, nombre que los griegos aplicaron primero al rey del mundo invisible y posteriormente al lugar de los espíritus. El uso de Hades en vez de una transcripción de • Seol demuestra que las dos palabras se consideraban como sinónimos, aunque siempre había una diferencia: para los griegos, al Hades lo gobernaba un dios independiente de los dioses del cielo y de la tierra; los hebreos creían que el Seol era parte del reino de Jehová (Sal 139.8; Pr 15.11).

Los griegos pensaban que no existía salida del Hades, pero los piadosos hebreos, si bien contemplaban el Seol con cierto temor, esperaban salir de allí pues creían en la resurrección del cuerpo (Dn 12.2; Hch 26.6–8). Sin embargo, las ideas hebreas acerca del estado futuro siempre eran vagas; Pablo afirma que fue Cristo el que «sacó a luz la vida y la inmortalidad» (2 Ti 1.10).

Hades aparece once veces en el Nuevo Testamento. Cristo librará a su Iglesia del Hades (Mt 16.18). La doctrina del Nuevo Testamento en cuanto a la morada después de la muerte difiere mucho de la del Antiguo Testamento. El Nuevo Testamento afirma repetidas veces que los espíritus de los muertos redimidos se separan del cuerpo para estar con Cristo (Jn 14.2, 3; 17.24; 2 Co 5.8; Flp 1.23).

Para explicar esta diferencia entre los testamentos, algunos han sostenido que
Cristo al bajar al Hades (Hch 2.27, 31) o a «las partes más bajas de la tierra» (Ef 4.9), proclamó allí las buenas nuevas de la redención efectuada en la cruz (1 P 3.18–20, • Descenso al infierno). Habiendo preparado un lugar en la casa de su Padre, «llevó cautiva la cautividad» (Ef 4.8), es decir, llevó al mismo cielo los santos redimidos que se hallaban en el Hades. Estos no habían ido antes al cielo porque si bien habían sido redimidos mediante el sacrificio de animales según la Ley del Antiguo Testamento, lo habían sido solo por promesa porque «la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados» (Heb 10.4). No hubo salvación completa sino hasta que Cristo derramó su propia sangre en la cruz. Desde entonces no hay redimidos en el Hades, sino solamente injustos en tormento.
Gehenna aparece unas doce veces en el Nuevo Testamento. Es la transcripción griega de • Hinnom, adoptada por los judíos después de la cautividad, y posteriormente por Jesús, para designar el lugar de tormento donde serán arrojados las personas reprobadas y los espíritus malignos. El Señor habla del Gehenna en términos solemnes y terribles (Mt 5.22, 29, 30; 10.28; 18.9; 23.15, 33; Mc 9.43–48; Lc 12.5; Stg 3.6).

El Gehenna de los Evangelios y de Santiago se asemeja en mucho al Seol del Antiguo Testamento (Job 26.6), y parece ser sinónimo del «horno de fuego» de Mt 13.42; del «lago de fuego» de Ap 19.20; 20.10, 14, 15 y de la «perdición» de Ap 17.8, 11.
El «tártaros» que se traduce por incienso en 2 P 2.4, era el lugar de castigo según la mitología griega.

Bajo el gobierno de un Dios infinitamente santo, justo, sabio y amoroso, obligado por su propia naturaleza y por el cuidado que tiene del bienestar de su universo a expresar su aborrecimiento hacia el pecado, la existencia del infierno es una necesidad (Ro 6.23; 2 Ts 1.6–11; Ap 20.11–15). Los que son castigados en el infierno son criaturas libres, responsables, pecadoras e impenitentes, que han empleado mal el tiempo de prueba que se les ha concedido y rechazado la gracia que Dios les ha ofrecido. El gran deseo divino de librar a los hombres del infierno se manifiesta en la muerte de Cristo y en las amonestaciones dirigidas a los pecadores en la Biblia. Ninguna exégesis concienzuda de la Biblia puede hacer caso omiso del infierno.

Las penas del infierno consistirán en la privación de la presencia y del amor de Dios, la ausencia de toda felicidad, la perpetuidad del pecado, el remordimiento de conciencia por las culpas pasadas, la convicción íntima de ser objeto de la justa ira de Dios, y todos los demás sufrimientos del cuerpo y el alma que son los resultados naturales del pecado o los castigos estipulados en la Ley de Dios (Mt 7.21, 23; 22.13; 25.41; 2 Ts 1.9). Parece que el grado de los tormentos se medirá según el grado de la culpa (Mt 10.15; 23.14; Lc 12.47, 48). Este castigo será eterno, como lo será también la felicidad en el cielo. La •Ira de Dios nunca dejará de existir sobre las almas perdidas (Mt 25.46). Nada en todo el universo debe temerse tanto como una eternidad en el infierno.

Reservas ocultas en el avión

Una noche de 1968 el piloto de un avión de pasajeros con destino a Nueva York se dio cuenta de que el tren de aterrizaje de su jet estaba trabado.

Al acercarse cada vez más a su destino, continuaba luchando con los controles tratando de que las ruedas cayeran en su lugar, pero sin éxito.

Dando vueltas alrededor del aeropuerto, pidió instrucciones a la torre de control. El personal de tierra, respondiendo a la inminente crisis, roció la pista con espuma y los vehículos de emergencia se colocaron en posición. Le dieron instrucciones al piloto de que aterrizara lo mejor que pudiera.

Les pidieron a los pasajeros que se prepararan para lo peor y se colocaran en posición de descenso.

Momentos antes del aterrizaje el piloto anunció por el intercomunicador:
-"Estamos comenzando nuestro descenso final. De acuerdo con los códigos internacionales de aviación establecidos en Ginebra, es mi obligación informarles que si creen en Dios, deben comenzar a orar".

Entonces el avión hizo un aterrizaje de barriga y milagrosamente se detuvo sin causar daños a los pasajeros.

Si aquel piloto no se hubiera encontrado en una crisis ese día, sus pasajeros nunca hubieran sabido que en aquel avión había reservas ocultas para la oración. Pero, ¿no ocurre lo mismo con la mayoría de las personas? Mientras todo va bien, rara vez piensan en hablar con Dios. Mas cuando el asunto es de vida o muerte, se vuelven a Él para pedir ayuda.

Muchos tienen una "mentalidad de llanta desinflada". Al cruzar por la carretera de la vida, si el auto anda bien, todo va de manera estupenda. Pero cuando la llanta se descompone, se vuelven a Dios.

Maxwell, J. C. (1998; 2003). Compañeros De Oración; Partners in Prayer. Thomas Nelson, Inc.

¿Por qué tenemos que esperar que las cosas se compliquen para orar?

Hay una belleza en la vida cuando la oración fluye en todo tiempo. Con rostro resplandeciente podemos orar en momentos de crisis, cuando en tiempos soleados aún hemos orado.

1 Reyes 8:28
Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti.

1 Reyes 8:30
Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona.

1 Reyes 8:45
Tú oirás en los cielos su oración y su súplica, y les harás justicia.

Berlín, la religión a plebiscito

Los berlineses decidirán este domingo si se reincorpora la religión como asignatura en los planes de estudios de la ciudad.

El plebiscito se convocó luego de que una asociación a favor de la religión, "Pro Reli", lograra recaudar miles de firmas.

La iniciativa fue promovida por alumnos católicos, protestantes, musulmanes y judíos de enseñanza secundaria, que también recibieron el apoyo de sus padres y de sus respectivas iglesias.

En 2006, la coalición de socialdemócratas y postcomunistas gobernante en la capital alemana sacó a la religión del plan de estudios obligatorios y en su lugar creó una nueva asignatura, Ética, que deben cursar todos los alumnos a partir del séptimo año escolar.

Según "Pro Reli", la iniciativa no busca eliminar la ética como asignatura, sino poner la religión a su mismo nivel y dejar que los alumnos decidan entre ambas.

"Queremos saber más de nuestras propias creencias y religiones, pero también queremos aprender sobre otras religiones", le comentaron a BBC Mundo dos muchachos que se cuentan entre los promotores de "Pro Reli", Martin, católico, y Andrea, evangélica.

Otro de los impulsores de la iniciativa, Christoph Lehmann, opina que "la asignatura Ética lleva una interpretación de la religión plagada de desprecio contra ella".

Ética versus Religión

Sin embargo, muchos otros escolares se oponen a que la religión sea una asignatura obligatoria.

"Queremos tener una enseñanza sin ideología y la Iglesia y las religiones siempre tienen algo de directivo", le dijo a BBC Mundo Lee Hielscher, portavoz de la Asociación de Escolares de Berlín.

Hielscher admitió, por otra parte, que "la asignatura Ética no está libre de docentes que quieren imponer su propia opinión a los alumnos".

El intento de reintroducir la religión en las escuelas de Berlín ha producido disputas que pocos habrían imaginado y ha llegado hasta los altos niveles de la política.

Recientemente, los dos candidatos a canciller en las próximas elecciones alemanas, la actual mandataria, Angela Merkel, y el ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, firmaron la petición de plebiscito, a pesar de la oposición de sus partidos.

"Espectáculo nostálgico"

Petra Pau, del partido de izquierda Die Linke e impulsora de la iniciativa "Pro Etica", opuesta a "Pro Reli", afirmó que "'Pro Reli' es un lobby que celebra un espectáculo nostálgico, espléndidamente protegido y financiado".

"Una capital moderna y multicultural, como Berlín, necesita otra cosa", añadió.

Un profesor de Teología práctica de la Universidad Humboldt de Berlín, Wilhelm Grab, le dijo a la BBC que "todo esto se instrumentalizado políticamente" y que las respectivas iglesias "han buscado sacar provecho de la inquietud de los estudiantes, aunque creo que se puede hablar de un resurgimiento, por lo menos, del interés en la religión".

Algo que hace unas semanas parecía ilusorio, en una ciudad en la cual hace dos años el 60% de sus habitantes se declaraba sin religión, se ha vuelto ahora, después del insospechado éxito de la campaña de "Pro Reli", bastante posible.

Las palabras del famoso sociólogo de las religiones Peter L. Berger, que a mediados de los años '70 había llamado a Berlín "la capital mundial del ateísmo", parecen haberse vuelto ahora un nuevo enigma.

Intento satánico fallido

Un muchacho con tendencias oscuras se tatúa con un cuchillo "la estrella satánica" en su hombro, se toma una foto y la publica en internet para presumir...gracias a sus buenos amigos se da cuenta que no se tatuó la estrella satánica si no la estrella de David. Que bárbaro.

23 abr 2009

CIELO

Término que puede referirse a las regiones atmosféricas y siderales o a la morada de Dios. Con ambos sentidos suele usarse indistintamente en plural y singular tanto en el castellano como en los idiomas originales.

«LOS CIELOS Y LA TIERRA»
Expresión que aparece en el primer versículo de la Biblia (Gn 1.1) y en otros muchos pasajes para designar todo el universo. Los escritores bíblicos aluden metafóricamente a las puertas o ventanas del cielo, las cuales se abren o se cierran para dar paso al agua o detenerla (Dt 11.17; Sal 78.23). Se habla del sol, la luna y los astros como si estuvieran colocados en el cielo (Gn 1.14–17). Sería un error interpretar al pie de la letra tales metáforas escritas en una época precientífica.

LOS TRES CIELOS
En 2 Co 12.2 se menciona «el tercer cielo» de donde se deduce la existencia del primero y segundo cielo. Sin embargo, en la Biblia no se habla de ello. Puede ser que el primero sea la atmósfera que rodea nuestro planeta; el segundo, el espacio físico más allá de la atmósfera; y el tercero, la morada de Dios. Pablo fue arrebatado hasta el tercer cielo, pero se le prohibió divulgar lo que allí vio y oyó (2 Co 12.1–9). Según parece, Juan tuvo una experiencia similar (Ap 4.1) en la cual basó la mayor parte de Apocalipsis.
Lo fundamental en estas experiencias de Pablo y Juan no es lo que nos permiten descifrar en cuanto a la estructura del cielo, sino lo que aportan al conocimiento de Dios.

LA MORADA DE DIOS

En varios pasajes aparece el cielo como morada de Dios y los seres que con Él habitan. Por ejemplo: «Padre nuestro que estás en los cielos» (Lc 11.2). Con Dios viven «los ejércitos de los cielos» (Neh 9.6) y los ángeles (Mc 13.32). Después de su resurrección, Cristo ascendió al cielo (Hch 1.11) y de allí volverá otra vez (1 Ts 4.16).

A veces cielo es sinónimo de Dios. El hijo pródigo dice: «He pecado contra el cielo y contra ti» (Lc 15.18). Ejemplo conocido es el término «reino de los cielos» en Mateo, evidentemente sinónimo de «reino de Dios».
La Biblia le promete al hombre regenerado una morada en el cielo (Jn 14.1–3). Hebreos 2.10 lo llama «la gloria». Hay una herencia incorruptible reservada en el cielo para los creyentes (1 P 1.4). El cielo es un lugar de bendición, mientras que el infierno promete tormento y miseria.

La referencia en Ap 21.1 a «un cielo nuevo y una tierra nueva» sugiere que el universo físico actual será completamente renovado.

Aprendiendo a Obedecer

En el siglo once, el rey Enrique III de Bavaria se cansó de sus responsabilidades como rey, de las presiones de la política internacional y de lo mundanal de la vida de la corte. Hizo una carta de pedido de admisión al monje Richard de un monasterio local para ser aceptado como un huésped, para pasar allí el resto de su vida en oración y meditación.

-Vuestra majestad, ¿comprende que la promesa aquí es de obediencia? Esto va a ser muy difícil para usted, dado que ha sido rey -le respondió el monje Richard.

-Comprendo - dijo Enrique-, el resto de mi vida le voy a obedecer a usted, mientras Cristo lo guíe.

-Entonces le diré lo que tiene que hacer. Vuelva a su trono y sirva fielmente en el lugar que Dios lo puso -le respondió el monje.

Después que el rey Enrique murió, se escribió esto en su honor: "Al ser obediente, el rey aprendió a gobernar".

Al final, cada uno de nosotros obedece a los justos mandamientos de nuestro Padre celestial o a "las reglas de la ley". Debemos elegir voluntariamente ponernos bajo la autoridad, incluyendo la de Dios. El no hacer esto es no tener otra "ley" que nuestro propio capricho, ¡una fuente poco confiable!
Proverbios 10:8
El sabio de corazón aceptará mandatos, mas el necio charlatán será derribado.

22 abr 2009

La Música en la Biblia

A través del Antiguo Testamento se encuentran numerosas y variadas referencias a la música y los instrumentos musicales del pueblo hebreo. El arte de la música, cantada o ejecutada, permeaba la vida nacional y personal. Lo vemos particularmente en los servicios religiosos (Lv 23.24; 25.9; Nm 10.2, 3; 1 Cr 23.5), en las victorias guerreras (Éx 15.19–21; 2 Cr 20.27, 28) y en las ocasiones sociales (Gn 31.27; Is 5.12; Am 6.5). Abundan en las Escrituras cánticos de regocijo, de acción de gracias, de alabanza, de duelo y de victoria. El libro de los • Salmos, por ejemplo, constituye una admirable variedad de poesías o piezas inspiradas para ser cantadas o recitadas, acompañadas generalmente con instrumentos.

La primera alusión a la música antes del diluvio se encuentra en Gn 4.21, en donde se habla de Jubal, «el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta». Después de aquel cataclismo se menciona a Labán lamentando no haber podido despedir a su yerno Jacob «con alegría y con cantares, con tamboril y arpa» (Gn 31.27). En oportunidades de gran regocijo la ejecución de instrumentos musicales solía ir acompañada de • Danzas. Moisés, después de haber cruzado el mar Rojo al frente del pueblo hebreo, compuso un cántico y lo cantó con los israelitas, en tanto que las mujeres, dirigidas por su hermana María, celebraban la victoria sobre Faraón y sus jinetes «con panderos y danzas» (Éx 15.20). Es de suponer que la relación de los judíos con los diferentes pueblos, pero de manera especial la convivencia con los egipcios por cuatro siglos, influyera en el arte musical hebreo y en la evolución o incorporación de otros instrumentos a los suyos propios.

Los historiadores del reinado de • David proporcionan datos más concretos sobre la práctica musical y la organización de los ejecutantes para las ceremonias religiosas. David poseía un gran don musical que le sirvió para calmar el conturbado espíritu de • Saúl, el rey que le precedió (1 S 16.16, 23). A él se atribuye no solo el crear y cantar los salmos, sino también la invención de instrumentos musicales (2 Cr 7.6). Cuando llevó el arca a Jerusalén, lo hizo al frente de todo el pueblo con cánticos, • Arpas, • Salterios, • Tamboriles, (• Panderos), • Címbalos y • Trompetas (1 Cr 13.8). Eligió exclusivamente levitas como músicos y cantores para el tabernáculo (1 Cr 15.16–24) y organizó con esmero el coro y la orquesta. No es posible determinar con certeza el uso de la música en los servicios religiosos, dado que, aparte de las citas ya mencionadas y alguna otra como 1 Cr 23.5 que se refiere a «cuatro mil para alabar a Jehová», las referencias al respecto son escasas e indirectas.

David y los jefes del ejército eligieron como directores de la música del tabernáculo a • Asaf, • Hemán y Jedutún, levitas (1 Cr 25.1, 6), quienes después ejercieron esta misma función en el templo que Salomón construyó (2 Cr 5.12ss). Asaf tenía cuatro hijos, Hemán catorce y Jedutún seis. Estos veinticuatro levitas, hijos de los tres grandes directores, estaban a la cabeza de veinticuatro bandas de música que se colocaban en orden alrededor del altar de los holocaustos y servían en el templo por turno. Se dedicaban únicamente a aprender y a practicar la música, ya fuese vocal o instrumental (2 Cr 29.25). Cuando el rey Salomón dedicó el templo, los músicos eran prominentes (2 Cr 5.12ss; 7.6). Los dos mil que componían el coro del templo tenían departamentos reservados y recibían salario.

En las ceremonias del segundo templo se redujo el personal de la orquesta y el coro. La orquesta constaba de dos salterios como mínimo y de seis como máximo, nueve arpas como mínimo y su máximo sin límites, dos oboes (• Flauta) como mínimo y doce como máximo, y un címbalo. El coro estaba compuesto por doce hombres como mínimo y su máximo sin límite. Los miembros, todos varones, debían tener como requisito entre treinta y cincuenta años de edad y cinco años de preparación musical.
En tiempo de Cristo el servicio musical del templo era esencialmente el mismo que se practicaba en la época de Salomón. Había dos servicios diarios: el sacrificio matinal y el vespertino. Cada día de la semana se cantaba un salmo específico. El primer día el Sal 24, conmemorando el primer día de la creación, el segundo día el 48, el tercero el 82, el cuarto el 94, el quinto el 81, el sexto el 93 y el séptimo el 92.

No existen datos concretos que permitan conocer la naturaleza de la música hebrea. Tampoco se sabe, a ciencia cierta, si poseían algún sistema de notación. Se han realizado algunos intentos para interpretar los acentos del texto hebreo de los masoretas (• Texto del Antiguo Testamento) como un sistema de signos o símbolos musicales, pero sin resultado positivo. Los acentos constituían una guía más bien para la recitación que para el canto litúrgico y, además, se originaron posteriormente. No existen datos concretos sobre la música instrumental del templo, pero, según la forma en que los salmos se compusieron, puede deducirse que algunos debían cantarse antifonalmente por dos coros (Sal 13; 20; 38) o por un coro y la congregación (Sal 136; 118.1–4).

Pareciera que después del cautiverio los coros estaban constituidos por igual número de voces masculinas y femeninas (Esd 2.65). Sin embargo, no está comprobado si cada coro era mixto, o si uno de ellos era netamente de voces masculinas y el otro de femeninas. Es muy probable que en vez de cantar se recitara, aunque no se sabe a ciencia cierta en qué forma. Seguramente era muy diferente de la recitación eclesiástica moderna.

En las Escrituras se mencionan muchos instrumentos musicales, aunque no existen datos concretos sobre su forma y construcción. Ha sido imposible clasificarlos acertadamente, pero, dado el intercambio • Cultural tan amplio entre los pueblos vecinos de la antigüedad, es probable que los restos arqueológicos y dibujos de los instrumentos griegos, romanos y egipcios nos den cierta aproximación a la realidad hebrea. Hubo tres clases de instrumentos: de cuerda, de viento (• Cuerno; Bocina) y de percusión.

En el Nuevo Testamento hay quizás menos apreciación por la música instrumental en sí (cf. 1 Co 13.1), pero se nota un gran apego a los • Himnos. No solo el Señor Jesús y los discípulos en el aposento alto (Mc 14.26//, una referencia al canto litúrgico de los Sal 113–118), sino todos los cristianos apostólicos cantaban como expresión natural de su fe, y muchos himnos se hallan intercalados en el texto del Nuevo Testamento.

Bibliografía:
«Música», EBDM V, col. 364–379.

21 abr 2009

No Te des por Vencido!!!

A principio de la temporada de baloncesto de 1989, Michigan se enfrentó a Wisconsin. Faltando segundos en el último cuarto de hora, Rumeal Robinson de Michigan se vio en la línea de penalidad. Su equipo estaba rezagado por un punto y él sabía que si podía anotar ambos tiros libres, Michigan ganaría. Tristemente, Rumeal falló ambos tiros. Wisconsin perdió frente al preferido Michigan y Rumeal fue a su vestidor sintiéndose aplastado y avergonzado.

Sin embargo, su desánimo lo estimuló a tomar acción y motivó su determinación. Decidió que al final de cada práctica por el resto de la temporada, tiraría cien tiros libres extras al canasto. ¡Y lo logró!

El momento llegó cuando Rumeal se puso en la línea de penalidad en otro juego, de nuevo con la oportunidad de hacer tiros libres al canasto. ¡En esta ocasión, solo quedaban tres segundos de tiempo, y el juego era de los finales de la NCAA! ¡Como un chasquido salió el primer lanzamiento! Y como un chasquido el segundo. Esos dos puntos dieron a Michigan la victoria y el Campeonato Colegial Nacional de la temporada.

¿Has fracasado en algo? No te des por vencido. En vez de ello, intensifica tu esfuerzo. ¡El éxito es posible!

Proverbios 10:4
Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece.

Descubren evidencia de los Israelitas durante el éxodo

NoticiaCristiana.com) Según informa el diario Haaretz, los restos arqueológicos que se descubrieron en el valle del Jordán, evidencian las primeras construcciones levantadas por los israelitas al entrar en Canaán.

El equipo de excavación, liderado por Zertal, encontró cinco evidencias arqueológicas en un lugar considerado como el Gilgal bíblico. El descubrimiento más importante de Zertal, son rastros arqueológicos en el Monte Ebal y por los cuales el científico indica, “fue el lugar donde se celebró el pacto relatado en el Libro de Josué”.

El científico Zertal es uno de los pocos arqueólogos que han encontrado evidencias que demuestran la entrada a Canaán del pueblo de Israel, y ha manifestado que las piezas con forma de pies humanos fueron utilizadas durante las ceremonias tras la entrada en la tierra de Canaán.

"Jesus Project" busca distinguir el Jesús histórico y el Cristo de las creencias

Estados Unidos, (El Mercurio / NoticiaCristiana.com) Obtener en cinco años un perfil convincente del Jesús de carne y hueso es el objetivo básico del "Jesus Project", iniciativa impulsada por investigadores de universidades de Estados Unidos y Europa desde diciembre pasado.

El académico argentino Emanuel Pfoh, de la Universidad de La Plata, es uno de los invitados a participar. Cuenta que se trata de distinguir entre el Jesús histórico y el Cristo de las creencias, "entre lo que podemos probar a través de argumentos y evidencia, y aquello que pertenece solamente al ámbito de la fe".

A esperar resultados

En mayo se reúnen por primera vez para ver sus avances. Entre las metas para esta primera etapa están nada menos que conseguir una traducción consistente de los evangelios y hacer paralelos entre los primeros años de la cristiandad y el islam a través de sus libros sagrados. Su meta: trazar un punto medio aceptable entre el sensacionalismo de "El Código Da Vinci" y la historia basada en la tradición que hoy conocemos.

"Buscan un consenso histórico, un Jesús comprensible para todo el mundo universitario", aclara Benjamín Rodrigo Toro, académico del Departamento de Historia de la U. de Concepción. "No es algo dirigido a los creyentes, lo cual no quita que participen especialistas católicos y evangélicos", explica. Toro es profesor de historia del mundo antiguo y dicta cursos sobre la Biblia y el origen del cristianismo.

Advierte que el "Jesus Project" ( www.jesus-project.com) no es la primera iniciativa de este tipo y que algunas han terminado en fiasco o sus conclusiones han sido demasiado obvias, y añade que "habrá que esperar para ver los resultados".

Reconoce que una dificultad es que hay dos personajes: el Cristo de los creyentes y el hombre que vivió y murió en el siglo I. De este último los historiadores quieren encontrar pistas arqueológicas e históricas.

Sí hay hallazgos, reconoce, que revelan el contexto de la vida de Jesús, como las inscripciones que aluden a personajes como Pilato o Caifás.

Y han aparecido cerca de la Ciudad Santa las piscinas de Betesda y de Siloé, que en el Nuevo Testamento son escenarios de milagros.

Un museo local exhibe una embarcación similar a las que pudo haber usado Jesús para navegar en el Mar de Galilea. Y se puede examinar la evidencia arqueológica de una crucifixión del siglo I.

De boca en boca

Existe la famosa cita sobre la muerte de Jesús que hace su contemporáneo, el historiador judío Flavio Josefa, en uno de sus libros.

"Existió un hombre sabio, llamado Jesús (...) Era el Cristo. Delatado (...) Pilato lo condenó a la crucifixión. Aquellos que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, porque se les apareció al tercer día de nuevo vivo (...) Desde entonces hasta hoy existe la agrupación de cristianos que de él toman nombre".

Toro precisa que muchos investigadores la consideran una adición posterior, tal vez a cargo de escribas de algún convento. Falta encontrar una evidencia de la época de Jesús que lo mencione directamente, dice La tradición sustenta ciertos hitos de la vida de Jesús, como la Vía Dolorosa. Pe
ro, dice Toro, "Jerusalén fue arrasada por los romanos en el año 70 de nuestra era, y luego en el 135 durante la tercera gran rebelión judía no dejaron piedra sobre piedra. Fue reconstruida durante la época bizantina, la árabe y de las cruzadas, pero la ciudad subió varios metros y la Vía Dolorosa que hacen los peregrinos corresponde a lugares que datan de la Edad Media".

El "Jesus Project" buscará más. Hay que comprobar la autenticidad del Santo Sepulcro, que abarca tanto la zona del calvario como de la tumba. El edificio data de la época bizantina, pero la tradición dice que se construyó sobre un templo pagano levantado para borrar cualquier huella del lugar donde murió Cristo. Toro afirma que "algunos sepulcros corresponden al estilo de las tumbas judías de esa época".