2 nov 2007

Bendiciones contra las enfermedades y maldiciones - 6ta Parte

Ulceras:
“El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas” (Salmo 147:3).

Falta de perdón y amargura:
“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que esta en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que esta en los cielos os perdonara vuestras ofensas” (Marcos 11:25-26).
“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que esta en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos y e injustos” (Mateo 5:44,45).

Familia incrédula:
“Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tu y tu casa (Hechos 16:31).
“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare” (Hechos 2: 38,39).
“…regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos” (Lucas 10:20).
“Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:13).

Seres amados incrédulos:
“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10:9,10).

Muerte prematura:
“Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer” (Deuteronomio 5:33).

Falta de merito:
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en el” (2 Corintios 5:21).

Heridas:
“Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanare tus heridas, dice Jehová;…” (Jeremías 30:17).

Preocupaciones, frustración:
“Deléitate asimismo en Jehová, y el te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4).
“Echando toda vuestra ansiedad sobre el, porque el tiene cuidado de vosotros” (I Pedro 5:7).
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Filipenses 4:4).
“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11).
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardara vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4: 6,7).


Hermanos oremos para que esta palabra sea conocida y usada por todos los hermanos que quieren servir a Dios. Puesto que siempre hay algún necesitado de oración a nuestro alrededor.

Recuerden: Por falta de conocimiento, el pueblo perece.


Agradecimientos especial a la hermana: Dana Saenz por su invaluable ayuda.

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